fbpx

30 de enero 2019 | 5:00 am

La Secretaría de Hacienda lanzó un salvavidas fiscal a Pemex para reanimar a la petrolera, mientras se ahoga en una creciente deuda, altos pagos de impuestos y una producción de petróleo crudo en declive. Para los analistas y las calificadoras pareció ser insuficiente.

Fitch bajó las calificaciones de emisor en escala internacional de largo plazo en moneda extranjera y local a ‘BBB-’ desde ‘BBB+’ y a ‘AA(mex)’ desde ‘AAA(mex)’, respectivamente. 

La calificadora dijo que los recortes reflejan el continuo deterioro del perfil crediticio independiente de Pemex como resultado de la persistencia negativa de flujo libre de efectivo y de una subinversión importante en el negocio de exploración y producción de la compañía.

Con incentivos fiscales, Hacienda pretende fortalecer la posición financiera de Pemex y avanzar en la recuperación de su capacidad productiva, cuando además, la calificación crediticia de la petrolera está en la mira de la agencia Fitch.

Creemos que estas medidas son muy positivas, pero no son lo suficiente para compensarle a Pemex el gran flujo negativo de efectivo y la caída en la producción

escribió en un reporte Anne Milne, analista de Bank of America-Merril Lynch (BofA-ML).

Entre los incentivos está aumentar el límite para la deducción de los costos para una producción de 90,000 barriles por día (bpd) de 2019 a 2024, con lo que esperan generar cada año alrededor de 11,000 millones de pesos para Pemex y se alcanzará un total de 66,000 millones de pesos disponibles para invertir en 2024.

A mediados de enero, Arturo Herrera, subsecretario de Hacienda, dijo al diario Financial Times que habría una inyección de recursos a Pemex por cerca de 9,900 millones de dólares.

Lo anterior impulsó el precio del bono más importante de Pemex, con vencimiento en 2017, luego de que a finales de noviembre cayó a un mínimo de 92.17 dólares, lejos del máximo de 108.05 dólares que alcanzó en abril.

Pero ahora, el anuncio de Hacienda no sorprendió a los inversionistas y el precio del bono -el cual sube ante una mayor demanda- cayó 1.17% el martes. Mientras que, en operaciones electrónicas, el peso se depreció 0.58% ante el dólar tras conocer que Fitch le recortó la calificación a Pemex.

“Esperamos que se hagan anuncios adicionales en el futuro cercano. Mantenemos nuestras recomendaciones en anticipación de anuncios positivos adicionales sobre la estructura de capital y el flujo de efectivo de Pemex”, publicó BofA-ML.

En tanto, Fitch volvió a recalcar el continuo deterioro del perfil de crédito de Pemex como resultado de los altos niveles de transferencias al gobierno mexicano, que resulta en la generación de un flujo de caja libre negativo y una deuda creciente.

De enero a septiembre de 2018, el pago de impuestos de Pemex sumó 331,233 millones de pesos desde los 285,818 del mismo lapso de 2017, mientras que los pagos de principal de préstamos fueron por 577,682 millones y 91,886 millones de pesos por intereses.

Esto mientras que la producción de petróleo crudo va en declive. Al cierre del 2018, la petrolera produjo 1.83 millones de barriles diarios, lejos de los 3.38 mbd del 2004.

“(…) Vemos potencial para futuros anuncios, dado el comentario realizado por Hacienda en semanas anteriores (…) Creemos que el mercado está esperando una inyección de capital de 75,000 millones de pesos (4,000 millones de dólares) este año, las estimaciones oscilan entre los 2,000 millones y 8,000 millones de dólares” dijo Barclays en un reporte.

Adicionalmente, Hacienda dijo que diseñará un régimen fiscal especial para proyectos con recuperación secundaria y terciaria. Estas técnicas son necesarias para alcanzar la producción potencial de una gran cantidad de campos maduros existentes en México.

Citibanamex comentó que los esfuerzos de Hacienda se quedan cortos para mejorar significativamente la situación financiera de Pemex.

Las medidas propuestas por sí mismas son insuficientes para fortalecer la hoja de balance de la compañía, mucho menos para incrementar su capacidad productiva en el mediano plazo. Pensamos que para satisfacer los ambiciosos planes de producción de la administración de AMLO, la inversión en capex destinada a exploración y producción debería adicionar alrededor de 4,000 a 5,000 millones de dólares por año

Citibanamex. 

Agregó que el gobierno federal no debe menoscabar la importancia de presentar mayores detalles sobre las implicaciones fiscales de cualquier apoyo a Pemex.