16 de abril 2022 | 5:00 am

La inflación parecía desacelerarse, pero el conflicto Rusia-Ucrania ha hecho que ‘tome vuelo’ y se deterioren las expectativas para el 2022, provocando una mayor presión en los bolsillos de los hogares mexicanos.

A inicios del año, la inflación general se desaceleró a 7.07%, pero en marzo rebotó a 7.45%, lo que modificó las expectativa de Banco de México (Banxico) y hacia el cierre de año se estima que promedie 5.5%.

JPMorgan tiene la expectativa más alta con una tasa de inflación de  7.2% al cierre de año, mientras Barclays tiene la estimación más baja con 5%, de acuerdo con la encuesta más reciente de Citibanamex.

Con base en ese ejercicio, y las expectativas de Banxico y la Secretaría de Hacienda, la mediana de los resultados apunta a que la inflación se ubique en 5.98% a finales de 2022 y para 2023 en 4%.

En Banco Base la expectativa de inflación al cierre del año es de 6.2%, pero de continuar las presiones actuales hacia junio, la proyección de inflación hacia finales de 2022 sería de 8%.

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Más presión en los hogares

Bajo este panorama los hogares mexicanos padecerán de una mayor presión para cubrir sus necesidades básicas, principalmente por el encarecimiento de los energéticos y alimentos.

Y mientras el componente subyacente —que elimina los precios más volátiles— se ha acelerado por 16 meses hasta 6.78% en marzo, la inflación en alimentos fue de 10.08% anual, su segundo nivel más alto en este siglo, de acuerdo con el Instituto Nacional de Estadística y Geografía (INEGI).