El trabajo independiente es un esquema que cada vez atrae a más mexicanos, que deben debatirse entre la libertad y la falta de prestaciones laborales.

En México, de los 54.1 millones de personas ocupadas al cierre del primer trimestre de este año, 22.65% eran trabajadores independientes, es decir, 12.27 millones, de acuerdo con datos de INEGI.

La cifra de trabajadores que han optado por laborar sin depender de un patrón, esquema conocido como freelance, va en aumento ante la falta de alternativas para integrarse al mercado laboral formal.

El autoempleo resulta una opción para dos de los grupos vulnerables: los jóvenes recién graduados, sin experiencia laboral y adultos de 40 años o más, que por la edad suelen ser discriminados por los empleadores del sector formal.

Del total de empleados independientes registrados hasta marzo, 29% estudió el nivel medio superior o superior, mientras que 48.6% tiene entre 40 y 59 años.

Los egresados que no logran colocarse por la baja generación de empleos, y los adultos con experiencia quedan fuera ante la falta de esquemas de responsabilidad para contratarlos en las organizaciones

Ivonne Vargas, escritora y speaker de Capital Humano para Penguin Random.

El aumento en el número de personas que se suman al trabajo independiente irá en ascenso, impulsado por las nuevas generaciones que buscan equilibrar el trabajo con su vida personal, de acuerdo con la firma de contratación Workana.

En tanto, la Comisión Económica para América Latina y el Caribe (Cepal) y la Organización Internacional del Trabajo (OIT) publicaron en un reporte que en los países de la región persistirá la debilidad de la generación de empleo asalariado.

“La expansión del trabajo por cuenta propia y una mayor informalidad representan retrocesos para cumplir con los objetivos de desarrollo sostenible”, dijeron los organismos en el estudio ‘El futuro del trabajo en América Latina y el Caribe: antiguas y nuevas formas de empleo y los desafíos para la regulación laboral’.

El número de trabajadores independientes creció 0.86% en los tres primeros meses de 2019, en comparación con el cierre de 2018, cuando INEGI contabilizó a 14.7 personas que recurrieron a esta opción para trabajar. El avance de este sector en los últimos 10 años es de 16.8%.

El hecho de que exista una parte de importante de economía informal se refleja en condiciones precarias para los trabajadores, y la única manera de revertirlo es a través de las inversiones para generar la cantidad de empleos que se requieren, en la medida en la que las personas se integran al mercado laboral

José Luis de la Cruz, director general del Instituto para el Desarrollo Industrial y el Crecimiento Económico (IDIC).

Si bien algunos trabajadores independientes pagan impuestos al estar registrados ante el fisco, no es garantía de que tengan acceso a servicios de salud, trabajen menos horas al día, sean más productivos y en el futuro tengan acceso a una pensión.

Estas condiciones merman su calidad laboral, aunque algunos obtienen beneficios como la libertad para optimizar su tiempo, evitar traslados largos o trabajar desde casa u otro lugar que les parezca más cómodo.

El Servicio de Administración Tributaria (SAT) registró 3.4 millones de contribuyentes en el régimen de personas físicas con actividades empresariales y profesionales de enero a marzo, 19,327 más respecto al cierre de 2018.

“México tiene posibilidades de crecer el mercado de los autónomos, lo importante es evitar que caigan en la línea de la informalidad. Los trabajadores independientes deben tener la conciencia de que tienen que generar una estructura de trabajo formal hasta donde pueda para que pueda escalar y en algún momento se convierta en generador de empleo”, comentó Ivonne Vargas.