9 de septiembre 2021 | 5:31 pm

Las criptodivisas se asemejan más a un metal precioso que a una moneda de uso cotidiano, señaló el gobernador del Banco de México (Banxico), Alejandro Díaz de León.

Los criptoactivos se parecen más a una inversión sobre una solución tecnológica que puede tener muchas aplicaciones futuras

 comentó el funcionario en el webinar ‘La función de tu Banco Central’.

Bajo el contexto de que El Salvador adoptó a la criptomoneda Bitcoin como moneda de curso legal, se le cuestionó al gobernador de Banxico acerca de la posición de la entidad monetaria respecto a las criptomonedas, a lo que respondió que el debate es si las criptomonedas son “un buen dinero o no”.

Díaz de León, explicó que existen tres funciones básicas del dinero, si es un buen medio de pago, si es un buen numerario para los precios de la economía y si resguarda el valor del dinero.

Si hay problemas para que sea un medio de pago, ya no cumple tan adecuadamente la función del dinero

 señaló el titular de la entidad monetaria mexicana.

Agregó que si tampoco resguarda el valor y tiene altos niveles de volatilidad, la población no va a querer que su poder adquisitivo se vea afectado de un día para otro.

Mencionó que en Banxico consideran a las criptomonedas como activos de inversión volátiles y de alto riesgo y no necesariamente como un medio de pago.

Añadió que en el banco central piensan que usar Bitcoin para recibir un servicio es similar a un “trueque” porque cambian un bien por un bien, pero “no tanto dinero por un bien”, comentó.

“Los usos tecnológicos de los criptoactivos no interceptan con las funciones del dinero”, mencionó Díaz de León.

En el mismo evento, el gobernador del Banco de México explicó las funciones de un banco central, donde destacó que una entidad monetaria se dedica a proveer a un país de una moneda, cuidar que la inflación tenga niveles bajos y estables, así como promover el sano desarrollo del sistema financiero y propiciar un buen funcionamiento de los sistemas de pagos.

También detalló la importancia de que los bancos centrales tengan autonomía, donde argumentó que la historia nos ha enseñado que dichas entidades son las adecuadas para controlar el flujo del dinero en los países.