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Correos electrónicos del SAT (Pixabay)

12 de agosto 2019 | 5:00 am

El Servicio de Administración Tributaria (SAT) está lejos de perder eficiencia a la hora de recaudar, y el buzón tributario ha tomado fuerza como uno de sus métodos más efectivos.

En el programa de caídas recaudatorias de los actos de control, el buzón tributario le dejó al SAT una recaudación de 366 millones de pesos de febrero a junio, cuando hasta antes no le reportaba ningún ingreso.

Las acciones de este programa se dirigen a contribuyentes que han presentado disminuciones atípicas en sus pagos durante los últimos 24 meses consecutivos.

El buzón es una vía de comunicación electrónica entre el SAT y los contribuyentes, mediante el cual, el fisco les notifica de actos administrativos y da respuesta a sus solicitudes o consultas.

En tanto, de enero a junio, el SAT recaudó 27,127 millones de pesos tan solo por el buzón tributario y el correo electrónico dentro del programa de vigilancia al cumplimiento, lo que representó un aumento de 28.35% frente a los 21,135 millones de pesos del mismo lapso de 2018.

A diferencia de otros años la autoridad ha mandado muchas cartas invitación vía electrónica, se está volviendo su ‘hit’. Te llega un mail, un mensaje al buzón, y entonces el contribuyente evidentemente se asusta

comentó Manuel Baltazar, director general del Instituto México Fiscal.

Recibir un correo electrónico no genera una obligación para el contribuyente si es que la autoridad quiere ejercer un tipo de acción en su contra, lo que verdaderamente la genera son las notificaciones del buzón tributario.

A mediados de 2016 la Suprema Corte de Justicia de la Nación validó la disposición legal que regula que los contribuyentes inscritos en el Registro Federal de Contribuyentes tengan asignado un buzón tributario, luego de varios amparos interpuestos.

“Como consecuencia de la resolución que la Suprema Corte de Justicia dio respecto al buzón tributario, lo que genera es que todos están obligados a tener buzón tributario y eso provoca que la autoridad lo ocupe”, dijo Baltazar.

Si un contribuyente recibe un correo electrónico del SAT, primero debe comprobar su autenticidad y verificar si tiene algún mensaje en el buzón tributario, el cual se activa en el portal de internet del SAT con la contraseña y firma electrónica.