Banco de México (Fotoarte: Cristian Laris)

8 de abril 2020 | 5:00 am

Los efectos del cierre y paralización de varios negocios en el país para evitar un ritmo creciente en el número de contagios del COVID-19 ya se refleja en la actividad económica y esto le da una mayor pauta a Banco de México para recortar su tasa de interés por debajo del actual nivel de neutralidad.

En marzo, la inflación disminuyó 0.05% para situarse en una tasa anual de 3.25%. mientras que el índice de precios subyacente, es decir, el que elimina los precios más volátiles, reportó un aumento mensual de 0.29%, a una tasa anual de 3.60%

La tasa fue menor a lo esperado por el consenso de los especialistas, que esperaba una tasa de 3.5%.

La caída mayor de lo esperado en la inflación debería aliviar las preocupaciones a corto plazo en el banco central sobre el impacto de la caída del peso en los precios. Más importante aún, con la economía encaminada a entrar en una profunda recesión debido al coronavirus y al gobierno aparentemente haciendo poco para ayudar

indicó William Jackson, economista en jefe para América Latina de Capital Economics.

Jackson estima que la tasa de interés de Banco de México (Banxico) bajará bruscamente y espera una baja adicional para este año de 200 puntos base, con lo que la tasa referencial cerraría el año en 4.50%.

Barclays, en tanto, estima que Banxico bajará en 100 puntos base la tasa en los siguientes dos meses; 50 puntos en una potencial reunión extraordinaria en abril y otros 50 puntos en la reunión del 14 de mayo. Para septiembre estima una tasa de 4.50%.

De esta manera, la restricción monetaria (tasas que limitan los canales de crédito) quedará atrás para darle un respiro a la economía mexicana.

De acuerdo con el ultimo cálculo de Banxico, la tasa de interés neutral nominal en el largo plazo se ubicaría entre 4.8 y 6.4%.

La tasa neutral es la congruente con una actividad económica cercana a su nivel potencial, en un entorno de inflación estable y se ubica en un rango de 4.7 y 6.3% en términos nominales, de acuerdo con datos del banco central.

Aunque explica que, en el largo plazo, la tasa neutral de interés depende de factores estructurales fuera del alcance de la política monetaria, tales como el crecimiento potencial de la economía, determinado, entre otras cosas, por la demografía y la evolución de la productividad total de los factores, así como por las preferencias de ahorro y la aversión al riesgo de hogares e inversionistas, entre otros.

Nada se interpone en el camino

En la minuta de la última reunión de política monetaria, en la que la Junta de Gobierno decidió por mayoría recortar la tasa de interés en 50 puntos base a 6.50%, uno de los integrantes argumentó que, pese a la mayor volatilidad y al aumento de las primas de riesgo, la postura monetaria relativa aún presenta cierto espacio (para seguir con la baja de tasa), sin embargo, reconoció que la postura absoluta está cerca de la tasa neutral.

Mientras tanto, la inflación parece no interponerse como un problema para Banxico, de ahí que los especialistas esperen un mayor recorte en la tasa de interés que sirva para dar un alivio, aunque limitado, a la actividad económica, para la cual se han ido deteriorando los pronósticos.

Barclays espera que los precios al consumidor caerán más rápido de lo esperado a la luz de los choque a la demanda, combinados con bajos precios de la gasolina, en particular, esperan que la inflación subyacente, que sirve como guía para las decisiones del banco central, alcance 3% en junio, en línea con la meta de Banxico de 3% +/- 1%.

Por su parte, Citibanamex espera que la inflación general cierre 2020 en 3.4% y la subyacente en 3.3%, ya que la ampliación de la brecha del producto y menores precios de la gasolina y servicios turísticos, estarán compensados en parte por los efectos del traspaso del tipo de cambio, el aumento de algunos precios de mercancías asociado a la epidemia del COVID-19, y la reciente aceleración en los precios de agropecuarios

Si bien una menor tasa de interés puede darle un respiro a la economía mexicana, que se encamina a enfrentar una crisis sin precedentes por la pandemia del COVID-19, Banxico ya ha advertido que sus efectos son limitados.

En la última reunión, la mayoría de la Junta de Gobierno coincidió en que la política fiscal es la más eficiente para enfrentar la actual coyuntura, e hizo referencia a la posibilidad de aplicar medidas fiscales que atiendan las necesidades del sector salud y que brinden apoyos a la población, negocios y sectores más afectados.

La mayoría de los integrantes dijo que la capacidad de la política monetaria para mitigar la caída de la actividad económica que podría observarse es limitada.

Un integrante señaló que ello se debe a que el canal de crédito del mecanismo de transmisión de la política monetaria es poco efectivo en México debido a la baja inclusión financiera y en el caso de choques de oferta. Sin embargo, afirmó que la reducción de la tasa de referencia manda una señal importante de compromiso con el reto económico que se está enfrentado.