21 de septiembre 2021 | 5:00 am

Inició el efecto dominó de Evergrande, un impacto que además de clientes se trasladará a firmas proveedoras del inmobiliario, lo que podría llevarlas a la bancarrota, una situación que se traduce en otros golpes a la economía del gigante asiático. 

El impacto puede ser limitado debido a que es una compañía privada y aunque uno de los primeros efectos se ha visto en los mercados bursátiles, tres firmas proveedoras están contra las cuerdas: Jiangsu Nantong Sanjian Construction (JNSC), Jiangsu Zhongnan Construction Group y EHouse China Holdings, de acuerdo con la agencia de información especializada en deuda corporativa, REDD Intelligence.

Los inversionistas nerviosos llamaban a esto el ‘momento Lehman de China’, pero el impacto global de la caída del desarrollador más endeudado del mundo debería ser limitado, gracias a la naturaleza de Evergrande como empresa privada y al hecho de que sus operaciones comerciales se centran principalmente en tierra,

indica el reporte

A pesar de las preocupaciones de Evergrande, que adeuda 300,000 millones de dólares, analistas coinciden en que su impacto no será similar a Lehman Brothers en 2008, el preámbulo de la crisis financiera, pero persiste el debate de un contagio sistémico.

¿Qué bonos son los que ponen en riesgo?

Este jueves, Evergrande deberá pagar los intereses relacionados a su bono con vencimiento en el 2022, equivalentes a un total de 83.53 millones de dólares y el 29 de septiembre vence el cupón del bono con vencimiento en el 2024, equivalente a 45.17 millones de dólares, destaca la directora de análisis económico de Banco Base, Gabriela Siller.

En caso de que la compañía no liquide los intereses en los 30 días posteriores a la fecha de vencimiento, ambos bonos entrarían en default. 

Cabe mencionar que, su bono del 2022 muestra una tasa de rendimiento de más de 500% en el mercado secundario, comparada a la tasa de 13.7% observada al inicio del año. Por su parte, el bono del 2024 muestra un rendimiento mayor al 80%, mientras que al principio del año era de 14.6%,

señaló Siller

La situación ha provocado una oleada de aversión al riesgo: cambios en los portafolios de inversión con los capitales volando hacia activos considerados refugio como el oro, el yen japonés y el franco suizo, a la par de pérdidas en los índices bursátiles, subidas en los tipos de cambio con el peso mexicano siendo la tercera divisa más afectada y un alza significativa en los Credit Default Swaps (CDS) de China. 

El Hang Seng cayó 3.30%; en Wall Street, el Nasdaq Composite descendió 2.19%; el Promedio Industrial Dow Jones, 1.78%, y el S&P 500, 1.70%.

En México, el IPC de la BMV retrocedió 1.51% y BIVA, 1.50%.

Los títulos de Evergrande perdieron 10.24% el lunes y en lo que va del año acumula una pérdida de 83.9%, con un precio de 2.28 dólares de Hong Kong (0.29 dólares) de acuerdo con Investing.com.

Detrás de la caída

El presidente de Evergrande, Hui Ka Yan, pagó hace unos meses a más de 8,000 socios comerciales con más de 30,900 millones de dólares en ‘aceptación de letras de cambio’ (trade acceptance bills) en lugar de efectivo y con rendimientos atractivos, según el reporte de REDD. 

Sin embargo, los pagos se han demorado y la primera compañía que podría considerar la bancarrota es la contratista JNSC, que tendría cerca de 159 proyectos con Evergrande por un valor de 5,600 millones de dólares, según una carta envíada a Hui en la que le pedían el pago de sus deudas. 

JNSC opera como contratista de ingeniería; ofrece servicios de vivienda, proyectos municipales, carreteras, instalaciones mecánicas y otros servicios de ingeniería de construcción.

Jiangsu Zhongnan Construction Group, es la segunda firma afectada por la situación de Evergrande.

Zhongnan posee 123.8 millones de dólares en TAB con Evergrande, pero la exposición total podría llegar a 696 millones, dijo una fuente informada sobre el asunto, indica REDD Intelligence.

Evergrande es el mayor cliente del proveedor de servicios de agencias inmobiliarias EHouse China Holdings, y contribuye al 20% de los ingresos de E-House, lo que una “quiebra ordenada” de Evergrande daría al traste con las operaciones de esta firma. 

“E-House reportó 294 millones de dólares en pérdida neta durante los primeros seis meses de este año, luego de un retraso en el pago de cuentas por cobrar relacionadas con el comercio de clientes de desarrollo inmobiliario cuya calidad crediticia empeoró”, según documentos de la compañía citados por REDD Intelligence. 

Impacto en otros sectores 

La situación no solo pone en problemas a sus proveedores, también a compañías de otros sectores fuera del inmobiliario, de ahí la preocupación de un fallo sistémico que contagie otros campos de la economía. 

Evergrande tiene una gran exposición en Suning Appliance Group, minorista que comercializa aires acondicionados, refrigeradores, lavadoras y otros productos del hogar.

HNA Group, que opera en el sector de la aviación también está expuesta a Evergrande. Tanto Suning Appliance como HNA están en dificultades financieras.

Fuentes citadas en el reporte indican que el efecto llega a otros desarrolladores inmobiliarios con los que tiene una relación Evergrande como Sunac China Holdings, Ronshine China, Fantasia Holdings, Guangzhou R&F Properties y Sichuan Languang Development, que también incumplieron sus obligaciones en julio.