4 de mayo 2021 | 1:40 pm

Nota del editor: esta nota se publicó a las 12:10 a.m. del 4 de mayo y se actualiza con cifras de las autoridades capitalinas

Un puente elevado de la estación Olivos, parte de la ruta de la Línea 12 del Metro de Ciudad de México, colapsó la noche del lunes dejando hasta el momento un saldo de 79 personas trasladadas a hospitales y 25 personas que perdieron la vida, de acuerdo con datos de la Fiscalía General de Justicia capitalina (FGJCDMX).

El martes, la jefa de Gobierno de Ciudad de México, Claudia Sheinbaum, detalló que la empresa noruega DNV sería la encargada de realizar el peritaje internacional externo adicional al que conduzca la FGJCDMX para investigar las causas del vencimiento de la trabe que provocó el desplome, como adelantó esa mañana durante la conferencia matutina del presidente Andrés Manuel López Obrador.

Sheinbaum informó que el peritaje externo se sumará a “una revisión estructural muy detallada de todo el viaducto elevado de la Línea 12 donde participarán los mejores ingenieros estructuristas”, con el fin de garantizar de fondo la operación de la línea. Aún no hay un estimado de cuánto tiempo tomará.

Con el accidente, toda la Línea 12 detuvo operaciones y para atender la demanda de pasajeros hay 490 autobuses haciendo el recorrido, tanto RTP como autobuses de ruta.

Por la mañana, durante la conferencia matutina del presidente, el secretario de Relaciones Exteriores, Marcelo Ebrard, quien gobernaba Ciudad de México cuando se construyó e inauguró la Línea 12, dijo que comparte la indignación de los ciudadanos y se apega a la postura de Sheinbaum de esperar los resultados de los peritajes.

“De mi parte, me pongo en entera disposición de las autoridades, todo lo que sea necesario. Entiendo que hay motivaciones de orden político, pero lo que importa es el respeto a las familias, compartir la indignación y ponerme en disposición”, dijo Ebrard.

El presidente López Obrador también respaldó la postura de la jefa de Gobierno de esperar los resultados de los peritajes y lamentó lo ocurrido.

“Por ahora nuestro abrazo a los familiares de las víctimas y todo nuestro apoyo a los heridos que vamos a seguir atendiendo para salvarles la vida para que no tengamos más fallecimientos”, dijo.

El desplome se registró a las 10:22 de la noche, posteriormente llegaron al lugar representantes de la Secretaría de Gestión Integral de Riesgos y Protección Civil, quienes ofrecieron el primer reporte preliminar a 23:45 horas a través de las cuentas oficiales de Twitter. Más tarde la jefa de Gobierno arribó al lugar y ofreció actualizaciones durante las primeras horas de la madrugada.

Minutos después del accidente el Escuadrón de Rescate y Urgencias Médicas, el Cuerpo de Bomberos, la Cruz Roja Mexicana y otras células de apoyo se dirigieron al lugar del percance, entre la colonia Arboledas y los Olivos, en avenida Tláhuac, para atender la emergencia.

Los fantasmas de la Línea 12 

La construcción de la Línea 12 inició en 2008 bajo la gestión del entonces jefe de Gobierno del Distrito Federal, Marcelo Ebrard. Tuvo un costo de 26,000 milllones de pesos, de los cuales poco más de la mitad fueron recursos federales, según el entonces presidente Felipe Calderón.

Las empresas encargadas de su desarrollo fueron ICA, en consorcio con la francesa Alstom y Carso Infraestructura y Construcción, de Carlos Slim.

La obra se inauguró en octubre de 2012, pero desde su construcción presentó retrasos, sobrecostos, información reservada en torno a los costos y otros detalles, así como presuntos casos de corrupción.

En marzo de 2014, el entonces director del Metro, Joel Ortega, informó que por falta una serie de deficiencias se suspendería temporalmente el servicio en el tramo elevado de la Línea 12, que comprende 11 de sus 20 estaciones, para realizar estudios, correcciones y mantenimiento, además de solicitar a la Contraloría iniciar una investigación para deslindar responsabilidades, lo que terminó con más de un a treintena de funcionarios sancionados.

También en septiembre de 2014 las autoridades capitalinas presentaron los resultados del estudio realizado por la empresa SYSTRA sobre las fallas, que encontró errores en la planeación, diseño y construcción del proyecto, y una aceleración en el desgaste de las vías derivada de que las medidas de los vagones no coincidían con los rieles.

Por ello, indicó el estudio, debían reemplazarse 312,000 piezas en la parte elevada, nivelarla y sustituir otros cambios y ajustes para que volviera a operar, lo que ocurrió en su totalidad hasta noviembre de 2015.

Sin embargo, la Línea Dorada seguiría necesitando inversión en mantenimiento y modificaciones. En 2017, el entonces director de Metro, Jorge Gaviño, dijo que tendrían que destinar 200 millones de pesos anuales para ello.