Moody’s advierte que conflicto entre EU e Irán dispararía precio de petróleo y generaría presión crediticia

Moody’s advierte que conflicto entre EU e Irán dispararía precio de petróleo y generaría presión crediticia

La perspectiva crediticia general depende en gran medida de la duración en la interrupción del petróleo y las restricciones regionales de movilidad.

Una interrupción prolongada en el envío de petróleo derivada del conflicto bélico entre Estados Unidos e Irán impulsaría un aumento sostenido en los precios del crudo y generaría mayor presión sobre los diferenciales crediticios en los mercados de alto rendimiento, advirtió Moody’s Ratings.

Este escenario incrementaría los riesgos de refinanciamiento para emisores con vencimientos en el corto plazo, especialmente en industrias intensivas en energía y sectores cíclicos que ya enfrentan elevados costos de insumos

señaló la calificadora.

Además, esta situación complicaría la trayectoria de las tasas de interés, que podrían escalar a niveles más altos, y dificultaría la toma de decisiones de los bancos centrales en materia de crédito tanto para empresas como para gobiernos.

El petróleo podrían extender su caída en 2026 debido al miedo por el exceso del suministro, aunque las tensiones globales no cesan.
Fotoarte: Natalia Montiel

Cierre del Estrecho de Ormuz presiona la perspectiva crediticia y petróleo

El conflicto en Medio Oriente ha provocado interrupciones en el suministro de petróleo y restricciones regionales en vuelos y movilidad, generando presiones económicas a escala internacional.


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Moody’s explicó que, si bien no se ha atacado directamente infraestructura energética clave, sí se ha visto afectado el tránsito marítimo por el Estrecho de Ormuz, por donde circula alrededor del 20% de los cargamentos mundiales de petróleo. Esta situación pone en entredicho la perspectiva crediticia de los países involucrados, es decir, su capacidad de pago y acceso a financiamiento.

La perspectiva crediticia general depende en gran medida de si una interrupción del Estrecho de Ormuz resulta ser de corta duración y de si pueden implementarse arreglos alternativos que mantengan la disponibilidad de energía

indicó la agencia.

Impacto en los países de Medio Oriente

Para la calificadora, Israel enfrenta mayores riesgos de seguridad. Aunque su economía ha absorbido conflictos de corta duración en el pasado, una escalada prolongada podría frenar la inversión, elevar el gasto en defensa y afectar los ingresos turísticos ante un cierre persistente del espacio aéreo.

Entre los exportadores del Golfo Pérsico, Irak y Baréin serían los más vulnerables ante una interrupción significativa de las exportaciones energéticas, dada su alta dependencia de los hidrocarburos y sus limitadas reservas financieras.

En contraste, Kuwait y Catar cuentan con mayores colchones fiscales, lo que reduciría el impacto, mientras que Abu Dabi y Arabia Saudita disponen de oleoductos alternativos que disminuyen parcialmente su dependencia del Estrecho de Ormuz.

Por su parte, los países importadores regionales de hidrocarburos —Egipto, Jordania, Líbano y Turquía— resentirían principalmente el impacto a través de mayores precios de la energía, deterioro en sus cuentas externas y condiciones financieras más restrictivas.

Más allá del canal directo de exportación, varios soberanos son particularmente vulnerables a una revaluación de las primas de riesgo

advirtió Moody’s.

El Brent alcanza su mejor nivel desde enero de 2025, el WTI desde junio del mismo año
El Brent alcanza su mejor nivel desde enero de 2025, el WTI desde junio del mismo año/ Fotoarte: Natalia Montiel

Sectores económicos bajo mayor presión

Los sectores más afectados por el conflicto entre Estados Unidos e Irán serían aviación, turismo y logística, que enfrentarían mayores tensiones derivadas de las restricciones regionales.

Entre los factores de riesgo destacan el cierre del espacio aéreo, la cautela de los viajeros y las interrupciones operativas, particularmente en centros del Golfo como Dubái, Doha y Manama, ciudades cuya actividad económica depende en gran medida del turismo y los servicios internacionales.

Sobre el sistema financiero, Moody’s considera que las instituciones no enfrentarían un deterioro crediticio inmediato. Sin embargo, los bancos podrían verse expuestos a una actividad económica más débil, menor apetito de los inversionistas y eventuales presiones de liquidez.

En este contexto, la duración del conflicto y la estabilidad en el Estrecho de Ormuz serán determinantes no solo para los mercados energéticos y turísticos, sino también para el perfil crediticio soberano en Medio Oriente.

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