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Microsoft, station B, estacion B

12 de marzo 2019 | 3:54 pm

Microsoft, en asociación con investigadores de la Universidad de Princeton en Estados Unidos, lanzará un nuevo sistema de investigación que permite a los científicos diseñar células vivas utilizando el aprendizaje automático y el análisis de datos.

De la mano de Oxford BioMedica, que se centra en la terapia celular y genética, así como de Synthace, la cual desarrolla software científico, la tecnológica desarrollará el nuevo sistema, bautizado como Estación B.

La plataforma consiste en programas informáticos integrados que analizan volúmenes de datos biomédicos y aconseja a los científicos sobre la mejor manera de proceder con su investigación.

Un uso que se podría dar al nuevo sistema de investigación sería al sugerir la mejor manera para editar el ADN para que los genes funcionen de una manera particular.

“Este es un gran momento para nosotros”, dijo al Financial Times el jefe del grupo de computación biológica de Microsoft Research Cambridge en el Reino Unido, Andrew Phillips, quien dirigió el proyecto.

“Hemos estado trabajando durante casi 10 años en la Estación B. Ahora estamos avanzando a la siguiente etapa”, agregó.

El director de negocios de la compañía, Jason Slingsby, explicó que encontrar la mejor manera de fabricar vectores en cultivos de células humanas ha sido históricamente una cuestión de prueba y error; sin embargo, la Estación B ayudará a la compañía a encontrar la mejor combinación de genética celular y condiciones ambientales para ingeniarlos.

Slingsby aseguró al FT que el objetivo de la Estación B era “reducir dramáticamente los costos de los tratamientos que salvan vidas y ponerlos al alcance de más pacientes”.

“Si vamos a abordar las enfermedades que son más comunes, debemos pasar de hacer cientos de dosis de terapias dirigidas por lote a miles de dosis por lote con el mismo esfuerzo”, añadió.

En tanto, la universidad se centrará en detener la formación de biopelículas, capas bacterianas que se acumulan en las superficies y contribuyen a problemas que van desde enfermedades humanas hasta incrustaciones industriales.