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10 de enero 2019 | 5:00 am

Por: Jair López y Marisol Morelos

En China hoy puedes adentrarte en los mercados locales de Shenzhen o Beijing y notar una constante: las personas que por ahí transitan escanean con su teléfono inteligente un código QR después de comprar comida, fruta o casi cualquier otro producto. Hasta para pagar a las personas que les ayudan a estacionar su automóvil. 

Los comerciantes no necesitan una terminal bancaria y tampoco de un agregador de pagos como los que existen en México, por ejemplo Clip o iZettle. El único objeto que requieren para realizar una transacción sin efectivo es un smartphone y las aplicaciones de Alipay o We Chat. 

Esta semana, el gobierno federal en conjunto con el Banco de México y la Asociación de Bancos de México (ABM) presentaron CoDi (Cobro Digital), una plataforma de transacciones móviles que busca replicar la efectividad y los beneficios que los pagos a través de códigos QR trajeron a China.

En entrevista radiofónica con Fórmula Financiera, el gobernador de Banxico, Alejandro Díaz de León destacó que México se posicionará a la vanguardia de países que hoy transaccionan a través de los pagos móviles.

Uno de los más destacados es precisamente China, donde el monto de las transacciones de pagos móviles excedieron los 44 billones de dólares en 2017, 41.4% más que un año antes, según la firma de análisis Research & Markets.

Durante la presentación del plan para impulsar el sector financiero, Díaz de León sostuvo que la extensa penetración de teléfonos móviles permitiría un mayor uso de pagos electrónicos y una reducción en el flujo del efectivo.

En el país asiático, la mayoría de los chinos solo realizan el 20% de su gasto mensual a través de efectivo. El resto de sus compras las hacen utilizando otros medios, entre ellos pagos móviles de acuerdo con la consultora Ipsos.

Según el análisis realizado por Research & Markets, China registró un ‘boom’ de pagos móviles en gran parte por la asociación estratégica que sostuvieron varias firmas de tecnología e instituciones bancarias.

Por ejemplo, el China Construction Bank (CCB) con Alibaba; el Industrial and Commercial Bank of China (ICBC) con JD.com. Otros que formaron alianzas fueron Agricultural Bank of China (ABC) con Baidu y el Bank of China (BOE) con Tencent, matriz de WeChat Pay, el servicio de transacciones de montos pequeños más popular en China.

De acuerdo con Ipsos, hasta 2016 las transacciones diarias que se hacían a través de WeChat llegaron a las 600 millones, mientras que los usuarios de la app eran más de 930 millones. Hoy la aplicación ya posee más de 1,000 millones de usuarios.

En México, Mercado Pago, empresa de procesamiento de pagos de Mercado Libre, anunció el año pasado el lanzamiento de un servicio de transacciones a través de códigos QR.

Es necesario crear una cuenta de Mercado Pago o Mercado Libre e imprimir un código QR para que funcione como cobro a clientes de diferentes servicios.

Para pagar, se requiere escanear el código QR desde la aplicación de Mercado Pago o Mercado Libre y elegir la opción de pago que más te guste: dinero en cuenta de Mercado Pago, tarjeta de débito o crédito.

En el lanzamiento de la solución, Julián Scopinaro, director de Pagos Móviles para Mercado Pago en México comentó que el estándar de QR funciona en móviles, sin importar la gama. Lo único necesario es que integren una cámara para escanear el código.

Díaz de León explicó que este tipo de nuevas tecnologías abren la posibilidad de extender ampliamente los beneficios de la bancarización, integrar económicamente a grupos vulnerables y generar mayor igualdad de oportunidades.

Celebramos el Programa de Impulso al Sector Financiero que presentó el Presidente Andrés Manuel López Obrador junto con el Banco de México. Específicamente, consideramos que las iniciativas relativas a la inclusión financiera mediante el desarrollo de pagos digitales contribuye a democratizar los pagos en beneficio de la población y de la sociedad en general.

Postura de Mercado Pago sobre la iniciativa

El gobernador de Banxico señaló que en 2017 existían más de 64 millones de personas con teléfonos inteligentes y solo 35 millones de cuentas bancarias. Esto significa que con este plan se estaría duplicando los usuarios bancarios con el acceso a estos 64 millones de usuarios de smartphones. 

Ipsos Research detalló que los métodos de pago móvil como WeChat Pay o Alipay ayudan a conectar el consumo diario con el sistema de calificación de crédito financiero. Con esto se podría elevar el desarrollo de la calificación crediticia al nivel administrativo.

Al trabajar en conjunto gobierno y plataformas de pago móvil, según Ipsos, se puede mejorar de manera más efectiva las irregularidades financieras y conductas delictivas como lavado de dinero y evasión fiscal.

Sin embargo, en los estados más pobres del país, con base en el Instituto Nacional de Estadística y Geografía (INEGI), la brecha de acceso a conectividad -necesaria para utilizar aplicaciones como la de Mercado Pago- aún es baja en comparación con otras regiones del país.

Por ejemplo, en Guerrero solo 27% de la población tiene acceso a internet en las zonas rurales; en Chiapas el porcentaje es de 24%; en Veracruz, el acceso es de 33% en el campo; y en Oaxaca solo 36% puede acceder al servicio.

¿Pero para qué se usa WeChat?

En palabras del propio Díaz de León, esta modalidad de pagos a través de código QR reduce los riesgos de seguridad del uso del efectivo, así como otros ligados a actos de corrupción o de financiamiento de actividades ilícitas.

Pero otras actividades ilegales, entre las que destacan la piratería, siguen teniendo impulso pese a estos formatos innovadores. En China hay vendedores de productos piratas que transaccionan mediante WeChat, por ejemplo.

De concretar este proyecto, México efectivamente se pondría a la vanguardia y brindaría a los consumidores una mejor experiencia pero sobre todo ofrecería servicios financieros más inclusivos.

En todo el mundo todavía hay más de 2,000 millones de personas que no están cubiertas por servicios financieros; en México la cifra que destacó Díaz de León es que son apenas 35 millones de cuentas bancarias.

Como lo menciona Ipsos, hoy China y sus empresas fintech ya están permitiendo llevar finanzas digitales inclusivas a todos los necesitados.

La pregunta es: ¿podrá México hacer lo mismo?