La sobreestimación del crecimiento conllevaría desequilibrios fiscales si no se ajustan las expectativas de ingreso y gasto, es decir, puede distorsionar las proyecciones de ingresos públicos, gasto fiscal y metas presupuestarias.
La dependencia asegura que, en términos de registro presupuestario la operación ya ocurrió a nivel de balance, por lo que no tiene un impacto en las metas presupuestarias.
Al interior de la inversión física, la directa reportó una contracción de 28.6% anual real de enero a agosto, la más profunda para un mismo periodo desde 2017.