Hacienda prevé que los ingresos tributarios por importaciones dejen más de 70,000 mdp que lo previsto para este año, una aproximación de lo que puede suceder con los aranceles.
El debilitamiento de las finanzas públicas, sumado al riesgo de un mayor apoyo extraordinario a las empresas estatales Pemex y CFE, podría conllevar una rebaja de la calificación crediticia en los próximos dos años.