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12 de abril 2019 | 5:59 pm

El dictamen de reformas en materia laboral, aprobado en lo general y lo particular la noche del jueves en la Cámara de Diputados dejó un sinsabor en la mayoría de los legisladores: el outsourcing quedó fuera de la discusión y obedece a las presiones de Estados Unidos para aprobar el T-MEC, por lo que se le consideró una legislación al vapor.

Aunque no para el senador de Morena y líder de la Confederación Autónoma de Trabajadores de México (CATEM), Pedro Haces.

“Las cosas grandes se hacen despacio. Sí es un compromiso que tenemos que cumplir con el T-MEC para todo lo laboral, que es muy importante. Pero no es a la hora que ellos quieran”, dijo en entrevista con EL CEO, horas después de aprobarse la reforma con 258 votos a favor, 67 en contra y 18 abstenciones.

 

Considerado clave para que sea ratificado en el Congreso de Estados Unidos, el nuevo acuerdo que reemplaza al Tratado de Libre Comercial de América del Norte (TLCAN), Haces refiere que la discusión avanza hacia el Senado al menos cumpliendo con lo más importante: la estocada a los llamados sindicatos ‘charros’, la apertura a la libertad sindical y la eliminación de las Juntas de Conciliación y Arbitraje. El senador asegura que no habrá riesgos durante la transición hacia los Tribunales Laborales, ahora en manos del poder Judicial.

Expertos han mostrado preocupación sobre la eliminación de este mecanismo.

Sobre mayor democracia, transparencia y libertad en sindicatos y el riesgo de potenciar las huelgas de trabajadores a partir de la nueva legislación, el empresario y líder sindical, cercano al presidente Andrés Manuel López Obrador, confía en que no suceda y asegura que la corrupción también se eliminará.

“No puedes permitir que estallen esas huelgas así porque sí. No puedes permitir que venga un tacuache que se dice ser líder y le pide a un empresario 30,000 pesos por cada uno de los trabajadores, ojalá fueran para los trabajadores. Se lo quedan”, argumentó.

El senador morenista, quien dice luchar por una nueva era basada en el reposicionamiento del empleado y al sindicalismo como una actividad honesta, busca dejar claro que el objetivo es que los empresarios tengan lo que merecen, al protegerlos de “pseudo líderes” que busquen parar sus empresas.