20 de junio 2022 | 5:00 am

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El presidente Andrés Manuel López Obrador aseguró que en lo que resta del año no habrá aumentos en los precios de las gasolinas, una señal que confirma que los estímulos continuarán y harán que la medición de la inflación esté contenida.

Si bien para el bolsillo de los mexicanos puede parecer algo favorable y evitar un mayor encarecimiento de los productos básicos, en algún momento este subsidio dejará de aplicarse, por lo que hay incertidumbre sobre el rumbo de los precios.

Es una manera artificial de atenuar la inflación. El riesgo es que cuando se quitan los subsidios, la inflación se destapa porque la tienes reprimida, entonces, al liberar el precio de la gasolina también generas un escenario complicado para las finanzas públicas

dijo en entrevista Federico Rubli, socio consultor de MAAT Asesores.

La experiencia más cercana en el tiempo fue en 2017 y la liberación de los precios de los combustibles. En enero de ese año, la inflación se disparó a 4.72% desde 3.36% que cerró en 2016, provocando descontento entre la sociedad, pues al subir el costo de la gasolina se generó un efecto sobre otros bienes y servicios.

Hasta el cierre de mayo, la gasolina de bajo octanaje (Magna) tuvo un incremento de 0.58% mensual y su incidencia en la inflación fue de 0.029 puntos, ocupando el sexto lugar sobre los productos que más incidencia tienen, de acuerdo con el INEGI.

Gasolina en 34 pesos

Cálculos de la Secretaría de Hacienda indican que sin los estímulos, el precio de la gasolina regular (Magna) sería de 34 pesos el litro, casi 12 pesos más del nivel en el que actualmente se vende en algunas estaciones de servicio en la Ciudad de México.

Este subsidio al IEPS representará un gasto del gobierno cercano a 1% del PIB, en términos de recaudación, pero el volumen de ventas de petróleo a un precio mayor compensará este mayor subsidio, por lo que se prevé que este fenómeno tenga un efecto neutro en las finanzas públicas

dijo el titular de la unidad de planeación económica en Hacienda, Rodrigo Mariscal, en un podcast de Banorte.

El funcionario precisó que todavía hay espacio fiscal para evitar un repunte el los precios de las gasolinas sin poner en riesgo a las finanzas públicas.

¿Qué le depara a la economía con estos estímulos?

Hasta el momento, esta medida le ha costado al gobierno cerca de 100,000 millones de pesos y para todo el año podría ser de hasta 400,000 millones, según estimaciones del SAT.

De enero a mayo, el estímulo por dejar cobrar el IEPS a combustibles asciende a 88,241 millones de pesos, a esta cifra se suman 10,642 millones de pesos, correspondientes a los estímulos fiscales complementarios dirigido a distribuidores e importadores de gasolina en el Impuesto al Valor Agregado (IVA) e Impuesto Sobre la Renta (ISR).

Estos estímulos continuarán mientras las cotizaciones internacionales de las gasolinas y el diésel continúen siendo relativamente elevadas. Es muy probable que las finanzas públicas de 2022 no sean afectadas ante la expectativa de ingresos petroleros superiores en 1.9% del PIB con respecto al programa

dijo el economista principal de BBVA Research, Arnulfo Rodríguez.

A la expectativa de ajustes en el presupuesto

Con esa fotografía de un impacto de 400,000 millones de pesos, Rubli sí percibe cierta presión para las finanzas públicas y la elaboración del presupuesto 2023 que será presentado en septiembre.

A ver qué provisiones le meten para financiar este subsidio; van a tener que seguir recortando gasto y cada vez hay menos de dónde recortar. Se van a seguir arriesgando a una operación ineficiente del sector público con tal de mantener este compromiso

dijo el especialista

Tan solo en abril, la captación del IEPS a gasolinas y diésel fue negativa por 542.5 millones de pesos, algo que no sucedía desde septiembre de 2014.


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Las expectativas se perfilan a mayores niveles en los precios internacionales del petróleo. El WTI cotizó al cierre del viernes en 109.75 dólares y el Brent en 113.37 dólares, el cual podría llegar a los 175 dólares para el segundo semestre del año, según JPMorgan.

Para el caso de la Mezcla Mexicana de Exportación, esta cerró en 105.90 dólares, con lo que acumula una ganancia de más de 50% en el año, según cifras de Pemex.