3 de octubre 2018 | 4:50 pm

Manuel Bartlett desde la tribuna del Senado reta a Carlos Romero Deschamps. En tono molesto pide al líder del sindicato de trabajadores de Pemex que suba a defenderse porque nunca lo hace. Sentado en su curul, el trabajador petrolero se ríe de las alusiones. Su crítico y futuro titular de la CFE le espeta: “¿quiere usted hacer señas?, venga aquí a hacerlo señor senador, no se ría, sea valiente”.

Distinto día pero en el mismo recinto, Layda Sansores, de forma irónica, lanza críticas contra el nacido en Tampico, de pronto se percata que en la sala de sesiones Romero Deschamps ya no está. “Ya desapareció, nunca he tenido la oportunidad de mirarlo a la cara”.

Ambos hechos ocurrieron en tiempos distintos, lo único común fue la Cámara Alta como escenario y Romero Deschamps como aludido.

Esas escenas describen a la perfección lo que fue el actuar del sindicalista durante sus cerca de 21 años como legislador federal, tres veces diputado y dos veces senador.

Su nula actividad legislativa se ve reflejada en las pocas iniciativas presentadas. A título personal solo promovió dos en el 2014, según datos de Información Parlamentaria. De 2013 al 2018 presentó junto a otros legisladores priistas 21 iniciativas y estuvo suscrito a 22.

Sin hacer campaña llegó a los cargos legislativos, sin gastar suela como popularmente se le conoce, ya que aprovechó la vía de representación proporcional cobijado por el PRI.

Vivir del Congreso

  • 3 veces diputado federal
  • 2 veces senador de la República

 

Para la presente legislatura iniciada hace un mes, el nombre del líder del Sindicato de Trabajadores Petroleros de la República Mexicana (STPRM) –cargo que ostenta desde 1993, en el que se ha reelegido 4 veces y que ocupará hasta 2024– no apareció.

A Romero Deschamps se le acusa de malos manejos de los recursos sindicalistas de Pemex. Es un polémico personaje que no repara en presumir con sus hijos la ostentosa vida que llevan. Incluso los mismos trabajadores de la petrolera lo han denunciado por irregularidades en su larga gestión y ya han surgido sindicatos alternos que piden castigo.

Juan Carlos Chávez, presidente de la Alianza Nacional Democrática de Trabajadores Petroleros, califica al líder del STPRM como “un cachorro del gobierno, pero un lobo ávido de sangre ante los trabajadores”, además de denunciar que el daño al sindicato durante la actual administración asciende a los 2 billones de pesos.

El jubilado de Pemex, quien con su asociación ha acudido hasta la Comisión Interamericana de Derechos Humanos (CIDH) para tratar de defender sus derechos, califica como “el episodio más negro dentro del sindicalismo nacional” la era de Romero Deschamps.

El líder petrolero junto al presidente de México.

El jerarca sindical puede presumir que ha sobrevivido a los últimos presidentes del PRI, Carlos Salinas de Gortari, Ernesto Zedillo y Enrique Peña Nieto, así como a los del PAN, Vicente Fox y Felipe Calderón. A partir del 1 diciembre se verá las caras con el morenista, Andrés Manuel López Obrador, en lo que será la tercera alternancia federal en México.

Aunque en campaña el próximo presidente se comprometió a respetar la autonomía sindical, también habló de acabar con el cacicazgo en el sector petrolero en clara referencia de Carlos Romero.

El pasado 18 de septiembre la bancada de Morena en el Senado promovió un punto de acuerdo en calidad de urgente para que el Servicio de Administración Tributaria (SAT) y la Unidad de Inteligencia Financiera de la Secretaría de Hacienda y Crédito Público (SHCP) proporcionen la información acerca de los bienes adquiridos por el jerarca sindicalista.

Longevo sindicalista

  • En 1993 llegó a su cargo sindical
  • Se ha reelegido 4 veces
  • Lo ocupará hasta 2024

 

Según se acusa, Romero Deschamps recibió en la última década mil 600 millones de pesos para organizar eventos, además de estar relacionado al Pemexgate, por un desvío de cerca de 500 millones de pesos para la campaña presidencial del PRI  en el 2000.

El historial del líder petrolero cuenta con más de 100 amparos ante la insistencia de trabajadores que exigen cuentas claras,  y aparte del listado de yates de lujo y aviones privados, a Romero se le acusa de estar construyendo una mansión de aproximadamente 4.5 millones de dólares en Acapulco.

Tras la elección del 1 de julio, Romero Deschamps reconoció el triunfo de López Obrador y le ofreció el respeto institucional del sindicato que representa.

Rocío Nahle, propuesta para ser la próxima titular de la Secretaría de Energía, ha descartado que el líder petrolero tenga un futuro como el que tuvieron Elba Esther Gordillo y Joaquín Hernández “La Quina” y afirmó que respetarán las decisiones de los sindicalistas.

Va por su sexto presidente

  • Carlos Salinas de Gortari (PRI)
  • Ernesto Zedillo (PRI)
  • Vicente Fox (PAN)
  • Felipe Calderón (PAN)
  • Enrique Peña Nieto (PRI)

 

El poder del líder petrolero ha logrado superar sexenios tricolores y blanquiazules, siempre bajo la protección del fuero que garantiza ser miembro del Congreso, pero ahora que no cuenta con esa defensa surge la duda si en el próximo sexenio será consentido como antaño o vivirá una nueva etapa como perseguido.