23 de julio 2021 | 11:00 am

Fundada en 2012 y habiendo levantado más de 230,000 millones de dólares, Linio se convirtió en uno de los marketplace más importantes en la región de América Latina, habiendo probado tener un modelo de negocio exitoso y escalable. Hace unas semanas Clip se convirtió en el nuevo unicornio mexicano al levantar 250,000 millones en una ronda liderada por Softbank.

Esto fue gracias al modelo de negocio de la compañía y a la alta demanda que presenta el mercado mexicano para este tipo de soluciones. 

Linio y Clip son claros ejemplos de empresas que han demostrado que no se necesita inventar el hilo negro para llevar a un emprendimiento al éxito. No es difícil visualizar el parecido entre el modelo de negocios de Linio con el de Amazon, o el parecido entre el modelo y tecnología de Clip con Square en Estados Unidos. 

La existencia de copycats está basada en la premisa de que al emprender es más importante el saber ejecutar el negocio que la idea del negocio per se. En esencia, existen modelos de negocio con alta escalabilidad que no necesitan patentes y son relativamente fáciles de replicar. Esto hace que recaiga el éxito de la empresa en la gestión de los emprendedores, ejecución y rapidez con la que escalan en su mercado.

El mayor exponente de este tipo de startups es sin duda Rocket Internet. Fundada en Alemania en el 2007 por los hermanos Samwer, el modelo de Rocket Internet se basa en replicar ideas de negocio de empresas exitosas de manera acelerada en mercados emergentes y posteriormente vender dichas empresas a sus contrapartes cuando busquen la expansión global.

Uno de sus primeros éxitos fue la empresa alemana Alando, la cual tenía un modelo de negocio y arquitectura muy similar a Ebay. Después de fundar y operar la empresa por casi 100 días, los hermanos Samwer vendieron Alando a Ebay por 43,000 millones. Linio y Lamudi son empresas pertenecientes a la cuna de Rocket Internet. Hoy en día, la lista de empresas relacionadas con Rocket supera las 70.

No todo modelo de negocio es fácilmente replicable por lo que no toda empresa exitosa presenta una oportunidad de crear un copycat en una geografía diferente. Las principales características de un buen copycat son:

  • Modelo de negocio exitoso: La empresa a replicar debe tener un modelo de negocio que haya sido probado ampliamente, escalable y capaz de generar utilidades. Es importante mencionar que un modelo exitoso en una geografía puede no serlo en otra, por lo tanto, se debe hacer una comparación entre los mercados para validar el éxito del copycat.

 

  • Fácil de replicar: Una gran parte del éxito de los copycats reside en la facilidad y rapidez con la que la empresa se expande y crece en el nuevo mercado. Un modelo de negocio que requiera una fuerte inversión en tecnología o que tenga recursos patentables va a dificultar la creación y operación del copycat

 

  • Escalabilidad: Sin importar si se trata de un copycat o no, tener un mercado de gran tamaño con un modelo de negocio escalable es necesario para construir un emprendimiento exitoso. En ocasiones existen empresas cuya escalabilidad está ligada al mercado en el que se encuentran, es necesario entender el mercado al que será dirigido el copycat y entender su relación con la posible escala del modelo de negocio.

 

  • Adaptabilidad: En muchas ocasiones hacer una copia perfecta no es suficiente para asegurar el éxito del emprendimiento. Hay que entender la dinámica del nuevo mercado y hacer ajustes para aumentar la efectividad del copycat. Una idea de negocio rígida, sin espacio para cambiarla o adaptarse, puede presentar un reto al momento de replicarla en otra geografía o mercado.

Empresas como Rocket Internet y emprendedores como los hermanos Samwer han sido criticados por el ecosistema al atentar contra la innovación y aprovechar ineficiencias del mercado. Sin embargo, crear un copycat no es tarea fácil, ya que el éxito del emprendimiento depende profundamente en la ejecución por parte del equipo y la ardua tarea de adaptar con éxito el modelo de negocio al nuevo mercado. 

 

“On the internet, there are Einsteins and there are Bob the Builders. I’m Bob the Builder”

—Oliver Samwer

*Héctor Shibata es profesor en el EGADE Business School del Tecnológico de Monterrey y director de Inversiones de AC Ventures, un fondo corporativo de venture capital donde es responsable de liderar los procesos de inversión en startups y fondos, y administrar el portafolio. Ejerce la clase del MBA de Financiamiento para el Emprendimiento. Participó en una startup fintech y ocupó cargos previos en private equity y en banca corporativa y de inversión en México y Nueva York. 

Este texto es una columna de opinión. Su contenido es responsabilidad del autor y no representa necesariamente la postura de EL CEO.

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