La apertura en la vacunación en Texas hizo que la proporción de pasajeros mexicanos que viaja por avión desde cualquier punto del país al estado fronterizo esté en su mejor nivel desde al menos 2019.

De enero a febrero de este año, el 34% de los viajeros nacionales con destino a Estados Unidos llegó a algún aeropuerto texano.

En el primer bimestre de 2020 -antes del inicio formal de la pandemia por COVID-19- el 28.3% de todos los viajeros nacionales con destino a Estados Unidos llegaba a algún aeródromo de Texas; mientras que, en el mismo lapso del año inmediato anterior, la proporción era del 22.4%, de acuerdo a datos de la Secretaría de Comunicaciones y Transportes (SCT).

Entre los miles de viajeros estuvo Raquel Cervantes, mexicana de 27 años, que realizó su cita para vacunarse en la primera semana de abril en Galveston, Texas.

“Hice mi cita a través de la página web del Departamento de Salud. Luego compré el boleto a Houston vía Continental Airlines por unos 7,000 pesos. Cuando llegamos allá rentamos una camioneta y nos dirigimos hacia el punto de vacunación, que quedaba a unos 40 minutos del aeropuerto”, dijo en entrevista con EL CEO.

Junto a ella viajaba su hermano y su madre. Su padre se había vacunado anteriormente en la Ciudad de México, al ser una persona de más de 60 años. A Cervantes, como a sus familiares, se les aplicó la vacuna de Pfizer.

Mariano Araujo, también de 27 años, optó por realizar su cita a través del portal de la organización Christus Health. De esta forma recibió la primera dosis de la vacuna Moderna en la localidad de Texarkana, Texas, a mediados de marzo.

Araujo viajó en compañía de su suegra, novia, hermana, padre y madre a Dallas, para luego conducir por cerca de una hora hacia el destino. El precio del boleto redondo de avión rondó los 6,000 pesos.

En el avión, en el aeropuerto y en el hotel había muchos mexicanos, en especial predominaba el acento norteño. También en la fila para la vacunación había muchos connacionales

comentó Araujo.

Ambas personas coincidieron que, al momento de llegar al punto de la inoculación, solo se les pidió una identificación para corroborar los datos de la cita agendada y que el trato de las personas que aplicaban el biológico siempre fue cordial.

La vacuna fue en un tipo drive-thru donde solo abres la puerta y la aplican. El ambiente era muy festivo, como fui en Semana Santa las encargadas de poner la vacuna tenían diademas de conejo alusivo a la Pascua. El ambiente hizo que no me sintiera que fuera a algo indebido

dijo Cervantes.

En los dos casos se les entregó un papel donde se exponía la fecha, vacuna puesta y lote, así como la fecha exacta para la siguiente dosis.

Araujo volvió a viajar junto con todos sus familiares durante el fin de semana de Semana Santa para así completar el esquema. Cervantes tiene su viaje programado en el mismo sitio a finales de este mes.

“Gastas en el boleto de avión, la renta del coche, en el hospedaje que en mi caso fueron tres noches, en compras, comidas. El boleto de avión para la segunda dosis está en extremo caro, hasta 16,000 pesos para ir a Houston con más de 20 días de anticipación, pero ya lo tienes que comprar para aplicarte la segunda dosis. Lo conseguí en 8,000”, comentó la joven.

En número absolutos, los viajeros mexicanos a Texas están por debajo de lo registrado en 2020 y 2019.

La participación del número de vuelos mexicanos hacia Texas dentro del total de viajes aéreos a Estados Unidos es menor que lo registrado en el primer bimestre del año pasado, pero por encima del 2019.

Así, el 29.7% del total de vuelos con destino a la nación precedida por Joe Biden se dirigieron al estado texano. En 2020 la proporción fue de 35.9% y en 2019 de 29.5% en el igual periodo.

El número de vuelos aún están por debajo de las cifras vistas en los dos años anteriores, periodos en los que la pandemia de la enfermedad respiratoria no iniciaba.

Las aerolíneas nacionales como Aeroméxico, Volaris y Vivaerobus cuentan con vuelos disponibles hacia Texas y se espera que repunten el número de boletos comprados hacia este destino, ahora que todas las personas de 16 años en adelante en Estados Unidos son elegibles para vacunarse. La aplicación de ésta se encuentra sujeta a citas, de acuerdo a lo dicho por el Centro para el Control y Prevención de Enfermedades (CDC, por sus siglas en inglés).

Estados Unidos registra en promedio una aplicación de 3.2 millones de dosis al día, frente a las cerca de 360 mil de México.