
UBS advierte dependencia tecnológica de México pese al boom exportador de chips y servidores
A pesar de exportar tecnología, México se posiciona cada vez más como un “centro de ensamblaje” dentro de la cadena de suministro.
La apuesta de México por atraer inversiones para fabricar chips y relocalizar procesos productivos dentro del país —conocida como nearshoring— sí ha logrado concretarse; sin embargo, gran parte de este avance depende de insumos importados, lo que reduce el valor agregado para la economía nacional, aseguró Union Bank of Switzerland (UBS).
De acuerdo con un análisis de la firma suiza, las exportaciones tradicionales, como automóviles y petróleo, registraron un desempeño menor al esperado, mientras que las exportaciones manufactureras no automotrices mostraron un fuerte crecimiento impulsado por bienes relacionados con la tecnología.

Pese a importar tecnología, México se mantiene como centro de ensamblaje de chips y servidores
El análisis señaló que México se integra cada vez más a las cadenas de suministro de alta tecnología en Norteamérica mediante la exportación de servidores de datos, semiconductores, chips y componentes electrónicos, lo que evidencia que la relocalización de la producción sí está teniendo impacto en el país.
Sin embargo, UBS destacó que México se posiciona cada vez más como un centro de ensamblaje dentro de la cadena de suministro tecnológica y no como un generador sólido de valor agregado en la producción regional.
Esta situación ocurre porque el impacto interno del dinamismo exportador continúa siendo limitado, debido a que buena parte de la producción depende de componentes importados, lo que reduce el beneficio económico para el país.
Gran parte de la expansión refleja operaciones de ensamblaje que dependen en gran medida de insumos importados, lo que resulta en un menor valor agregado interno y menos efectos indirectos sobre la economía en general”, aseguró UBS.
Economía mexicana crecerá 1.4% en 2026
Aunque el crecimiento económico se desaceleró a 0.6% en 2025, frente al 1.4% registrado en 2024, UBS prevé un panorama más favorable para México, apoyado en el desempeño exportador observado en los últimos meses.
Hacia 2026, la firma proyecta una recuperación moderada de la economía mexicana, con un crecimiento de 1.4%, impulsado por una flexibilización fiscal y monetaria, además del efecto temporal generado por el mundial de 2026.
Sin embargo, el análisis advierte que los riesgos para este pronóstico permanecen inclinados a la baja debido a la reciente debilidad de la actividad económica, por lo que México podría seguir siendo uno de los países con menor crecimiento de la región.
Además, UBS destacó que, aunque el nearshoring representa una oportunidad relevante para México, su potencial podría verse limitado por problemas estructurales, como la falta de infraestructura energética e hídrica, así como por un entorno de inversión poco favorable en tecnología como chips y servidores.
El desafío para el crecimiento de México es estructural: la baja productividad, la escasa inversión y las fricciones en la gobernanza siguen limitando su potencial de producción”, puntualizó la firma.
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