Pemex tendría que esperar hasta una década para ver beneficios con Petrobras
La posible alianza entre Petróleo Brasileiro (Petrobras), la mayor petrolera de América Latina, y Petróleos Mexicanos (Pemex) podría convertirse en un impulso relevante para la producción de la empresa estatal mexicana, en un contexto donde los contratos mixtos no han logrado atraer a grandes jugadores. No obstante, sus beneficios se materializarían únicamente en el muy largo plazo.
La propuesta, planteada por el presidente de Brasil, Luiz Inácio Lula da Silva, comienza a tomar forma tras la reunión que sostuvieron en Colombia los cancilleres Juan Ramón de la Fuente y Mauro Vieira, en la que abordaron la agenda bilateral y delinearon proyectos conjuntos en sectores estratégicos.
Para Miriam Grunstein, socia fundadora de Brilliant Energy Consulting, una eventual colaboración entre Pemex y Petrobras tardaría más de una década en rendir frutos. “Es un proyecto de muy largo plazo”, resumió.

Grunstein consideró que el acuerdo podría ser altamente benéfico para Pemex, particularmente por la experiencia de Petrobras en exploración en aguas profundas. Sin embargo, advirtió que, mientras no se definan los términos del convenio y el nivel de participación de cada empresa, es imposible estimar el alcance real de los beneficios para la petrolera dirigida por Víctor Rodríguez Padilla.
Tendría que ser una alianza muy rentable para Petrobras, porque estaría aportando una enorme capacidad tecnológica
señaló la especialista en entrevista con EL CEO.
Una alianza con componente político
La experta apuntó que el posible acuerdo también tiene implicaciones políticas, en un momento en que América Latina experimenta un reacomodo ideológico y energético. En ese contexto, la participación de Brasil —con un gobierno de izquierda— en el sector petrolero mexicano podría redefinir equilibrios en la región.
“Ahora tenemos un balance político si Brasil llega a operar en México”, añadió.
La propuesta surge además en un momento en que Petrobras busca expandir su presencia internacional, apalancada en su experiencia en aguas profundas, lo que ya le ha permitido incursionar en países como Colombia dentro del negocio del gas. Su plan de inversiones por 109,000 millones de dólares para el periodo 2026-2030 contempla elevar la producción y modernizar refinerías, en línea con su estrategia de seguridad y transición energética.
Realidades opuestas
Pese a las posibles sinergias, las condiciones de ambas petroleras son contrastantes. Mientras Petrobras ha logrado fortalecer su posición operativa y financiera, Pemex enfrenta desafíos estructurales en producción y una pesada carga de deuda.
En 2025, la petrolera brasileña registró un crecimiento de 11% en su producción de petróleo y gas, mientras que Pemex reportó un avance de 5.2% en hidrocarburos y apenas 0.5% en gas natural.
La brecha también es evidente en resultados financieros: Petrobras alcanzó una utilidad neta de 18,100 millones de dólares, frente a los 10,863 millones de Pemex. A nivel EBITDA, la diferencia es aún mayor, con 43,800 millones de dólares para la brasileña, contra 16,285 millones de la empresa mexicana.
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