4 de octubre 2021 | 5:00 am

La iniciativa de reforma eléctrica del presidente Andrés Manuel López Obrador (AMLO) pretende nacionalizar al sector mediante cambios a la Constitución, lo que dejaría sin cobertura a las regiones donde actualmente operan las empresas privadas.

El proyecto del Ejecutivo, que fue entregado a la Cámara de Diputados, busca que la Comisión Federal de Electricidad (CFE) sea la empresa preponderante al generar, transportar, distribuir y comercializar la electricidad requerida en el país.

Se está nacionalizando la industria eléctrica mexicana nuevamente. Estamos volviendo a un régimen previo al que teníamos en 1992, donde CFE ya no es solo un jugador, sino regulador, monopolio y operador del sistema. Le regresan a CFE ese papel preponderante que jugó en alguna parte de la historia

declaró Bernardo Cortés, socio del despacho Cortés Quesada Abogados.

La reforma energética del 2014 creó un régimen de libre competencia en el mercado para que los participantes tuvieran las mismas condiciones, pero la administración de AMLO busca cerrar el sector a las empresas privadas.

Su primer intento fue la reforma a la Ley de la Industria Eléctrica (LIE) presentada en febrero del 2021, lo que desató los amparos de las empresas, y que los jueces otorgaran la suspensión definitiva de esta regulación.

Va por revocaciones y cancelaciones de permisos

De aprobarse esta segunda iniciativa, se eliminarán muchos permisos de centrales de autoabasto que proveen de electricidad a algunas regiones del país.

“La iniciativa es muy ambiciosa en el sentido de revocar y cancelar todo tipo de arreglos, permisos y contratos con los privados anteriores a su entrada en vigor. Por eso es que la veo como una nacionalización”, reiteró Cortés.

Paul Sánchez, analista del sector eléctrico expuso que la iniciativa desconoce cualquier contrato, concesión, convenio o permiso que se haya entregado en el pasado.

Eso restablece las condiciones no solo de monopolio y monopsonio, es decir, si eres un vendedor de energía eléctrica solo se lo puedes vender a CFE. No hay ningún otro comprador y nadie más te puede comprar energía eléctrica

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Cortés, por su parte, recordó que para efectos de generación de electricidad, se busca que los privados aporten el 46% y que las centrales de CFE siempre estén inyectando a la red, o despachando.

Además, de ese 46% solo pueden ser considerados ciertos activos de generación de privados, que son los ‘palomeados por CFE’, porque hay otros que discriminará.

Este límite no existe hasta ahora, pero el presidente busca que CFE genere 54% con su infraestructura, aunque sea vieja e insuficiente.

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Al impulsar a la CFE como monopolio del sector eléctrico, la empresa no tendrá incentivos para lograr eficiencia y ofrecer un servicio de valor agregado a los consumidores, dijo Cortés.

Es el principal perjuicio, porque se desincentiva la competencia y un solo jugador va a centralizar todo cuando los costos de generación de CFE son ineficientes y no está dispuesta a migrar a nuevas tecnologías , declaró el especialista en derecho energético. 

Crea incertidumbre en el sector productivo

Marcial Diaz Ibarra, presidente de la Asociación de Regulados del Sector Energético (ARSE), mencionó que la iniciativa crea incertidumbre a las empresas del sector respecto a sus proyectos, ya que  propone desaparecer a la Comisión Reguladora de Energía (CRE) y a la Comisión Nacional de Hidrocarburos (CNH).

“Al existir la CRE y la CNH como organismos autónomos, los regulados tienen certeza de que haya un piso parejo para desarrollar sus proyectos, ya que estos dos organismos regulan a todo tipo de permisionarios, sin importar si eres empresa productiva del Estado o si eres un particular”, dijo.

Planteó que si desaparecen y la Secretaría de Energía (Sener) asume las funciones de la CRE y la CNH, habrá un control total de los proyectos y piso desparejo para los regulados.

De llegarse a concretar esta reforma, no quiero imaginar qué va a pasar con todas estas solicitudes que tienen más de 18 meses que no se han definido

mencionó Díaz .

La transición para que la Secretaría de Energía asuma sus facultades implica que quizá no se otorgarán más permisos a los privados en lo que resta del sexenio, advirtió.

“Esta tracción de funciones que conlleva a la desaparición de la CRE y la CNH va a traer un retroceso en la vida de cualquier proyecto de los regulados. A ver si la Sener tiene la capacidad operativa para llevar a cabo sus funciones”, opinó.

Morena tendrá que negociar votos

Sin embargo, será complicado que el proyecto en general se apruebe, porque al ser una reforma constitucional debe tener el voto dos terceras partes en ambas cámaras.

“Como están compuestas las dos cámaras ahora no les alcanzan los votos, necesitan un aliado, puede ser el PRI o Movimiento Ciudadano o ambos”, expuso Bernardo Cortés.

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Además, los analistas comentaron que el hecho de que sea una reforma constitucional no significa que no sea violatoria de tratados internacionales, de tal forma que las empresas pudieran defenderse a nivel internacional y no solo local.