La receta para llegar al éxito no existe, aunque trabajar en la estrategia, colaboradores, el flujo y la ejecución permitirá crecer y liderar el mercado

Emprender es un desafío. El camino está lleno de obstáculos porque a pesar de tener un proyecto innovador o muy atractivo, puede fracasar si no se tiene la adecuada ejecución, pero ¿cómo saber qué es lo mejor?, ¿qué elementos son los necesarios para no fracasar? La receta no existe, muchos factores intervienen en el éxito de un negocio, pero para Carla Rodríguez, hay algunos que cualquier emprendedor puede seguir para crecer.

Cuando Carla Rodríguez creó Nuestro Secreto hace 13 años, tenía un objetivo claro: transformar la industria con marcas que tenían poca presencia en el mercado mexicano y que ofrecían un alto nivel de calidad, así como empoderar a las mujeres a través de la cosmética. Lograrlo no fue sencillo, sobre todo porque venía de una trayectoria laboral de contabilidad en empresas internacionales; sin embargo, hoy se posiciona como líder del sector de maquillaje y cuidado personal.

“La pasión es la base del éxito y yo la encontré cuando me empoderé en las compañías a muy corta edad al tratar con directivos, lo que me ayudó a tener mucha seguridad en mi imagen. De ahí decidí emprender en la industria y poder ayudar a mujeres como yo a crecer en el ámbito personal y profesional”, explicó.

Eso ha permitido a Carla conducirse en el sector imponiendo tendencias e incluso, logrando la atracción de marcas internacionales que prefieren a Nuestro Secreto sobre otras empresas, para ser distribuidora de sus productos en México como es el caso de la marca francesa de maquillaje Makeup Forever, que regresa al país únicamente en puntos de venta “secretos”.

Cada logro de Nuestro Secreto es muestra de la constancia y esfuerzo de Carla y su equipo, quien basa cada decisión a partir de cuatro pilares, que ha ido desarrollando con el paso del tiempo:

Estrategia

Como cualquier negocio la estrategia se vuelve el mapa para avanzar en la dirección correcta, por lo que si no está bien elaborada, el éxito no se reflejará en ningún momento.

“La mejor estrategia a desarrollar debe impactar en tus ingresos y ventas, es decir, si tus ventas van creciendo, lo estás haciendo bien, y si no, hay que replantear. Una forma de saber si es bueno el ritmo es detectar si se crece mínimo dos veces lo que

crece tu industria, y si no lo estás logrando, entonces hay que replantear todo nuevamente”.

Equipo

Sin equipo no hay negocio, así de sencillo, porque aunque el emprendedor trabaje y desarrolle las ideas más innovadoras, nada podrá lograrse si no suma al mejor talento y a su vez, se le ayuda a crecer.

Para Carla, el equipo es esa luz en el negocio que da felicidad y libertad, que no solo se enfoca en desarrollar sus tareas, se les empodera y da la confianza para que se involucren en el negocio, algo que todo líder debe tener en cuenta. Hay que cuidar al talento e inspirar, porque solo así, se construirá “magia”.

“El tener un buen equipo refleja mejores resultados en la compañía. Es muy difícil rodearse de personas inteligentes y que se apasionen en tu empresa, y con nosotros ocurre y eso me da paz, felicidad y libertad porque sé que juntos vamos a hacer historia. Un equipo correcto trabaja alineado a los objetivos de la compañía y propone para superarlos”.

Ejecución

Este pilar se caracteriza por determinar si la forma de operar es la correcta o se debe reforzar algo. Las ganancias serán el mayor indicador, al igual que las horas que se dedican al negocio. Pocas horas puede no permite sacar el mejor provecho, aunque enfocarse muchas horas tampoco es lo idóneo por no ser realmente productivo

Flujo

El flujo económico es el rey de la compañía, el “oxígeno” que si llega a faltar, provoca la muerte. Por ello, es importante ser cuidadoso tanto en la estrategia para generar recursos, como en el uso de los mismos, sin caer en los derroches o su opuesto, mezquindad.

Pero los pilares de acción no bastan. Para alcanzar el éxito, Carla trabajó uno de los enemigos que los emprendedores padecen constantemente: la falta de confianza en sí mismo, que puede derivarse de la incertidumbre sobre si funcionará o no el proyecto y cómo seguir administrando.

“Siempre replantea tus pensamientos, celebra tus logros y compártelos con tu equipo y amigos. No lo veas como un acto de soberbia, sino un reconocimiento a lo que te has dedicado. Sal de tu zona de confort y recuerda que cada acción, por pequeña que se vea, cuenta”,

Finalmente, si la dirección sigue siendo incierta, la mejor opción es recurrir a un mentor que se admire para aprender de su experiencia y pensamiento. “Siempre se aprende de mentores, colaboradores y personas en cualquier parte. Hay que tener humildad para reconocerlo y aprovechar los conocimientos para lograr más”, finalizó Carla Rodríguez.

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