19 de agosto 2019 | 5:00 am

El tráfico de internet en México bajo IPv6, que es la versión de Protocolo de Internet (IP) más reciente, es de aproximadamente 25%, un escenario que no impide que se detone el negocio de Internet de las Cosas (IoT), a pesar de la ‘urgencia’ que varios actores de la industria sugieren para migrar a un IP más avanzado, ante la necesidad de conectar más dispositivos a internet.

Sin embargo, el IPv4, la versión que opera actualmente la mayor parte del tráfico de internet en el país, ha hecho posible que este negocio se abra paso para conectar dispositivos y objetos, que han dado como resultado la oferta de servicios como refrigeradores inteligentes o casas inteligentes.

NIC México, la organización responsable de administrar los nombres de dominio .mx y la asignación de recursos de Internet en el país, señala que si bien las direcciones bajo este protocolo han empezado a escasear, y hay un número acotado de ellas, no existe impedimento para que detonen negocios como el IoT.

El IoT es de ‘todos sabores’ y hay muchas cosas que están desarrollándose que no requieren IPv6, es decir, que el IoT no espera a que México migre a ese protocolo para desarrollarse

dijo a EL CEO Edmundo Cázares, gerente de Recursos de Internet de NIC México.

En ese sentido, el experto aseguró que la mayoría de los dispositivos IoT no tienen la capacidad para administrar direcciones IP, dado que son dispositivos tan básicos que utilizan otros protocolos de más bajo nivel para comunicarse.

Cázares comparó el IoT con el funcionamiento de un módem en el hogar, que funciona bajo una red fija en la que se pueden conectar varios dispositivos a la vez: celulares, laptops, computadoras de escritorio y tablets, sin que se ‘rompa’ la conexión en ninguno.

Con esto el experto quiere decir que la conexión entre varios aparatos en casa, por ejemplo la licuadora, refrigerador y estufa, no necesitan de un protocolo de avanzada para poder existir y funcionar como objetos conectados a internet.

Además, Cázares señaló que el protocolo tampoco está peleado con la innovación. La especificación de IPv6 incluye un grupo de direcciones que puede ser utilizado sin necesidad de pedir permiso ni requerir asignación del mismo.

Con este bloque pueden hacerse todos los laboratorios y escenarios necesarios para tener un ambiente IPv6 funcional. Por esta razón no hay impedimentos para la innovación

agregó Cázares.

A decir de NIC México, si bien ambos protocolos van a convivir por mucho tiempo, incluso décadas, lo más relevante es que si el gobierno decide apoyar e impulsar la adopción de IPv6, puede hacerlo adoptándo el protocolo en sus propias redes.

Eso sí, el plazo en que lo hagan dependerá de qué tan complejo resulte hacerlo, aunque para el organismo, lo más importante es que analicen todos los escenarios, tal como lo hace el resto del ecosistema de internet.

Recomendaciones, ¿viables y seguras?

Por su parte el Consejo Consultivo del Instituto Federal de Telecomunicaciones (IFT) emitió una serie de recomendaciones sobre IPv6, entre la que destaca la coordinación en la administración de los números de internet en Mx, en línea con el IFT, la SCT, instituciones académicas, usuarios y operadores.

La Gobernanza de Internet se realiza bajo un modelo de múltiples partes interesadas, que incluye a NIC México como parte de la comunidad técnica, así como a la academia (universidades e institutos de investigación), iniciativa privada, lcomunidad técnica, gobierno y sociedad civil, todas con la misma importancia y cada una con acciones de su competencia.

Otra de las recomendaciones emitidas por el Consejo Consultivo a finales de junio pasado fue exhortar a los operadores a contar con y publicitar una oferta de direcciones fijas en IPv6 para usuarios.

Al respecto, NIC México considera que, en todo caso, formará parte de la oferta comercial de los operadores, dado que cada uno define como maneja su red.

Por ello, Cázares considera que es posible que algunos operadores lo consideren una ventaja competitiva, mientras que para otros no lo sea y no lo anuncien.

Sin embargo, alertó que la asignación de direcciones fijas por un operador tendría consecuencias en otros ámbitos, mas allá del tecnológico, pues si las direcciones son fijas, podrá rastrearse exactamente donde está cada uno de los usuarios.

Podría saberse qué hace, qué ve, qué dice. De hecho, hay diseños técnicos para evitar este tipo de autoconfiguraciones para quienes consideren que no debe hacerse así

agregó el experto en IPv6.

Al ser cuestionado sobre si esto implicaría un riesgo en seguridad, Cázares comentó que sí lo ha sido en algunos regímenes restrictivos de la libertad de expresión.