30 de agosto 2020 | 5:00 am

El 2022 será el año en que las franquicias dedicadas al giro de la venta de alimentos y bebidas reporten un crecimiento en sus ingresos, de acuerdo con estimaciones de Jorge Valencia, presidente del Instituto Latinoamericano de la Franquicia (Ilaf).

El sector restaurantero ha sido uno de los más golpeados por la pandemia de COVID-19, pues fueron obligados a parar parcialmente sus operaciones casi tres meses y al momento de su apertura solo se les permitió un aforo del 30%.

Además, de acuerdo con los primeros reportes de la Cámara Nacional de la Industria Restaurantera y de Alimentos Condimentados (Canirac), en las primeras semanas de reapertura las unidades económicas presentan un aforo menor a ese 30% permitido.

Los próximos seis meses, el restaurantero y franquicia deberá pensar si podrá sobrevivir. Es un tiempo de reinvención y de adaptación. Después de este periodo, en marzo de 2021, verá una estabilización y para 2022 los que queden encontrarán oportunidades y comenzarán a crecer

dijo Jorge Valencia.

El presidente del Instituto Latinoamericano de la Franquicia añadió que estos negocios seguirán teniendo éxito, pues son un modelo probado y que, con cada crisis, “salen fortalecidas y ensanchan sus filas como forma de autoempleo y de inversión”.

De acuerdo con las estimaciones de Canirac, cerca de 20% de las unidades económicas del sector cerrará de manera permanente, al no poder sobrevivir el embate del COVID-19.

“Los restaurantes que reabrirán serán aquellos que pudieron renegociar de forma exitosa su renta con los caseros, el precio de los insumos y de nuevos productos”, destaca la Cámara.

Hasta 22,500 locales de franquicias no volverán a abrir en México 

Una nueva forma de negocio

Para aquellos negocios que decidieron reabrir, tendrán que acatar una serie de medidas que les permitirá sortear el nuevo entorno tanto para sus clientes como para su competencia.

Valencia dice que entre los puntos a destacar están el tener el suficiente capital para asegurar la operación y continuidad de su negocio y entender al nuevo consumidor que en muchos casos, adoptó el delivery y cocinar en casa como opción ante el cierre de restaurantes.

También deberán adaptarse al entorno con el cierre de la competencia y entender que el delivery es una adición a su negocio, no su core.

“Los clientes cambiaron, el mercado y la competencia también. No es lo mismo si antes estabas en Paseo de la Reforma con muchas oficinas enfrente, escuelas, cuando ahora, todo está cerrado”.

Las franquicias dedicadas al giro de alimentos y bebidas representan cerca del 30% del total que existen en el país.