Energía eólica gana terreno en México, pero persisten obstáculos hacia energías limpias
Si bien la presidenta Claudia Sheinbaum Pardo ha apostado de forma más contundente por las energías limpias que su predecesor, Andrés Manuel López Obrador, la irregularidad con la cual se generan hace pensar que contar con un respaldo de otro tipo de fuentes es necesario, un ejemplo de ello es lo que sucede con la energía eólica.
En noviembre del año pasado, la electricidad generada por la fuerza del viento alcanzó los 1,978 gigavatios por hora (GWh), según dejaron ver datos del Centro Nacional de Control de Energía (Cenace).
Aunque hay que destacar que la cifra fue la más alta para un noviembre en los últimos años y una de las mayores en lo que va de este 2025, el Instituto Mexicano para la Competitividad (IMCO) señaló que se mantiene lejos del nivel de 2,165.85 GWh alcanzado en el onceavo mes de 2021.

En julio, la generación de energía eólica alcanzó los 2,177.39 GWh —la cifra más alta del año—, sin embargo, durante agosto y septiembre apuntó a la baja dando indicios de recuperación en octubre y noviembre.
Para el IMCO, esto es muestra de la variabilidad que se puede registrar al generar este tipo de energía y por ende abre la puerta para contar con el respaldo de algún otro tipo de fuentes más convencionales.
De noviembre de 2024 a igual periodo de 2025 la generación de energía eólica mostró un crecimiento de 15.04%; mientras que en la comparativa mensual se registró un avance de 28.22%.
Expectativas y realidades para las energías limpias
De acuerdo con la Secretaría de Energía (Sener), el objetivo de México para 2030 es que el 38% de la energía total generada en el país provenga de fuentes limpias, sin embargo, los números más recientes hacen ver la meta no sólo lejana, sino poco realista.
Las cifras del Cenace dejaron ver que en los primeros 11 meses del año sólo 23.5% de la energía que se generó en el país perteneció a fuentes limpias; y el 76.5% restante se obtuvo a través de fuentes fósiles. Dicha cifra no sólo está lejos del 38% planteado por el gobierno mexicano para 2030, sino también del 35% establecido en el Acuerdo de París.
El director de Desarrollo Económico, Óscar Ocampo, ha comentado a EL CEO que lo planteado por el Gobierno de México son metas muy ambiciosas que no se lograrán, por lo que el objetivo real deberá ser alcanzar el mayor despliegue de capacidad posible para la conclusión del mandato de Sheinbaum Pardo.
Aunque la energía eólica es la cuarta más importante para la generación en el país, se encuentra lejos de las principales fuentes proveedoras. De enero a noviembre de 2025 se alcanzaron un total de 327.5 terawatts-hora (TWh), de los cuales 61% llegaron desde ciclos combinados un tanto más desde hidroeléctricas y térmica convencional, con apenas un 6%, es decir, 19.7 TWh provenientes de energía eólica.
¿Cómo se ha movido la generación de energía eólica en los últimos años?
Un ejemplo de lo complicado que es lograr avances dentro de las energías limpias, y concretamente en la eólica, es el sexenio de López Obrador, el cual si bien no se caracterizó por impulsar este tipo de fuentes registró un ligero avance según lo planteado en el Programa Sectorial de Energía 2025-2030 publicado en el Diario Oficial de la Federación (DOF).
Cuando AMLO llegó a la presidenci, la energía eólica representaba el 4.0% del total de la energía generada en el país, colocándose como la sexta fuente más relevante para el país.
Sin embargo, en 2024, la energía generada gracias al viento alcanzó una participación de 5.7% para ubicarse en el cuarto escaño de las fuentes que más aportan a la generación eléctrica del país. Durante el sexenio logró dejar atrás a la carboeléctrica y a la nucleoeléctrica.

Según lo dicho por Ocampo, México cuenta con una diversidad tanto geográfica como climática que le permitiría convertirse en una potencia tanto en la generación de energía solar como eólica. Sin embargo, existen algunos retos tanto en materia ideológica como económica.
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