15 de marzo 2020 | 5:00 am

Nota del editor: Esta nota se publicó por primera vez el 15 de marzo de 2020.

El sector hotelero de México se prepara para enfrentar su peor crisis desde que la epidemia de influenza A-H1N1 bajó hasta el 5% la ocupación de cuartos a nivel nacional en 2009, dice Rafael García, secretario de la Asociación Mexicana de Hoteles y Moteles (AMHM) en Ciudad de México.

La pandemia de coronavirus o COVID-19 está ocasionando pérdidas de 100 millones de pesos (mdp) diarios al sector en la capital del país, y se espera que en el resto de los estados se replique el síntoma durante las próximas semanas.

El daño a los ingresos hoteleros corresponde a la cancelación de reservaciones, así como al desplome en las ventas de alimentos y bebidas que esto conlleva, explica el directivo en entrevista con EL CEO.

Los propietarios de hoteles y moteles contemplan tomar medidas drásticas que van desde cierres totales y parciales de establecimientos, hasta recortes de personal, para mantener a flote sus negocios.

Arne M. Sorenson, CEO de Marriott International, informó que la cadena registra una caída de 75% en ingresos en la mayoría de sus mercados, debido a la propagación del virus conocido como COVID-19.

De acuerdo al ejecutivo, el coronavirus tiene un impacto negativo más profundo que los eventos del 11 de septiembre de 2001 y la crisis financiera de 2009 combinados, pues en esa época tuvieron una caída en ingresos promedio de 25% a nivel mundial.

Turismo, foco de infección

Hasta las 12:00 horas de este viernes había 164 contagios de coronavirus en México, según la Secretaría de Salud (SSA).

Debido al incremento de los casos en el país, la Secretaría de Educación Pública (SEP) extendió de 16 a 30 días el periodo vacacional de semana santa como medida de contención y adelantó su inicio, con lo que irán del 20 de marzo al 20 de abril. 

Pero no se prevé que la medida beneficie al turismo, sino todo lo contrario. Eso dependerá del nivel de alerta que emita el gobierno, dice Rafael García de la AMHM.

“También depende de la voluntad de los vacacionistas, pero no creo que sea la idea que la gente salga a centros turísticos, dada la situación de aislamiento que requiere la contingencia”, opina.

Desde diciembre de 2019, cuando se reportó el primer caso del nuevo coronavirus en China, el virus se ha esparcido por 141 países, contagiando a más de 155,000 personas, de las que han muerto más de 5,800, según la universidad Johns Hopkins de Estados Unidos.

Un factor clave en la propagación de la enfermedad es el turismo, principalmente el internacional, dice Clara Aurora Rebolledo, epidemióloga de la Universidad de Guadalajara (UDG).

La experta recuerda el caso de la Influenza H1N1, que en 2009 se extendió por 74 países y que alcanzó la fase máxima de alerta por pandemia, tras una lenta reacción del gobierno mexicano.

De los 10 países con mayor actividad turística del mundo, siete aparecían entre los 10 con más personas infectadas de coronavirus hasta el sábado.

De acuerdo con cifras de la Organización Mundial del Turismo, en 2019 se registraron 1,500 millones de llegadas de turistas internacionales en todo el mundo. México recibió 44.7 millones.

Ese rubro dejó una derrama de 24,816 millones de dólares, según datos revelados en enero por Miguel Torruco Marqués, secretario de Turismo.

Por ahora resulta imposible calcular el deterioro que ocasionará el COVID-19 al sector hotelero en México. Sin embargo, se espera que las cancelaciones vayan aumentando conforme se agudice la problemática de salud.

“Lo primordial es cuidar la nómina y a solventar los gastos primordiales, para no tener recortes. Mientras se mantenga un nivel de ocupación del 30%, se pueden esquivar los grandes recortes de personal”, dice García de la AMHM.

Semana santa durará mes

El sábado la SEP anunció las medidas que se tomarán en los planteles escolares ante la propagación del COVID-19.

La más significativa fue el adelanto de las vacaciones de semana santa al 20 de marzo, así como una extensión de 14 días al mismo periodo.

“Estamos hablando de un receso de 30 días (…) se tomarán medidas para recuperar dos semanas, 10 días que no habrá clases porque las otras dos semanas ya estaban estipuladas en el calendario escolar”, dijo en conferencia Esteban Moctezuma Barragán, secretario de Educación.

Además, el funcionario explicó algunas medidas sanitarias que serán tomadas durante la semana previa al periodo vacacional.

“Vamos a iniciar un trabajo muy importante de higiene escolar, no sólo para hacer frente a la epidemia del COVID-19, sino como una práctica permanente para aumentar la salud escolar, no solo con efectos en nuestros niños, niñas, adolescentes y jóvenes, sino en toda la comunidad”, explicó Moctezuma Barragán.

El funcionario mencionó también que pondrán una comisión de salud en cada escuela del país para vigilar los filtros de salubridad.

Dentro de los planteles, se contempla que los estudiantes sean sometidos a una revisión ante los profesores.