Algunos de los principales usuarios de aceite de palma del mundo, incluidos Nestlé, Unilever y Mondelez, están probando una nueva tecnología satelital para rastrear la deforestación, a medida que aumenta la presión sobre ellos para obtener el ingrediente de manera sostenible.

Los sistemas de monitoreo les permiten detectar a las personas que talan árboles en países productores, como Malasia e Indonesia, más eficientemente que vigilando las cadenas de suministro en el terreno, donde los bosques se están reduciendo.

“Dicen que eres como ‘El Gran Hermano“, contó el jefe global de abastecimiento responsable de Nestlé,  Benjamin Ware. “No es ‘EL Gran Hermano, es la realidad de hoy … ya no hay nada secreto”.

Las entrevistas con marcas líderes, comerciantes de productos básicos y propietarios de plantaciones muestran que los sistemas de monitoreo satelital tienen limitaciones y las opiniones sobre ellos varían, lo que refleja la tensión dentro de la industria sobre cómo abordar un problema sin una respuesta fácil.

Algunos dicen que la tecnología no es suficiente para detener la deforestación. A otros les preocupa que boicotear el aceite de palma producido sin respetar las reglas de sostenibilidad solo conduzca a malas prácticas en otros lugares.

“La división de la cadena de suministro entre buena contra mala no resuelve la deforestación”, afirmó el  líder global de sostenibilidad para las cadenas de suministro agrícola en el comerciante de productos básicos Cargill, que vende aceite de palma a empresas como Nestlé y Unilever, John Hartmann.

Los compradores de aceite de palma han empleado imágenes satelitales durante años, pero ahora han incrementado su uso a medida que se apresuran a cumplir con el compromiso de cero deforestación neta para 2020, establecido por el Foro de Bienes de Consumo.

El aceite se encuentra en casi la mitad de todos los productos envasados, desde chocolate hasta jabón, y también se usa como aceite de cocina y en biocombustible.

A medida que la sostenibilidad se convierte en una palabra de moda, las marcas multinacionales están tratando de evitar que los compradores cambien a marcas de startups independientes, que a menudo ofrecen credenciales ecológicas.

“Hay más conciencia”, comentó el analista de consumo Robert Waldschmit de Liberum. “La gente quiere un producto de origen sostenible”.

Regulaciones actuales

El aceite de palma contribuye menos a la deforestación que la carne de res o la soya, que son responsables de gran parte de la destrucción en la Amazonia brasileña; sin embargo, ha atraído la atención porque prospera en regiones de biodiversidad, amenazando a las especies en peligro de extinción y exacerbando el calentamiento global.

Los grandes actores, incluidas las marcas de consumo, los comerciantes de productos básicos como Cargill y Wilmar International y los operadores y procesadores de plantaciones, tienen cadenas de suministro que abarcan a millones de pequeños agricultores, así como a muchos intermediarios.

“Están tratando de tomarlo en sus propias manos sobre cómo se monitorea … Porque no han controlado sus cadenas de suministro en este momento”, explicó el director de campaña del grupo de presión ambiental Mighty Earth, Phil Aikman.

Nestlé, objetivo de un video de 2010 de Greenpeace International que muestra una barra de KitKat como un dedo de orangután, fue suspendido brevemente por la Mesa Redonda sobre Aceite de Palma Sostenible (RSPO, por sus siglas en inglés) el año pasado por no compartir los planes con límite de tiempo sobre cómo podría impulsar las compras de aceite de palma certificado.

La RSPO, que está respaldada por el World Wildlife Fund y otras ONG, establece diferentes niveles de criterios de sostenibilidad que los miembros deben cumplir para certificar su aceite: el nivel más estricto implica asegurarse de que esté separado del resto y se puede rastrear hasta una única fuente certificada.

El aceite certificado por RSPO viene con costos adicionales, que los compradores no siempre están dispuestos a costear. De los 11.9 millones de toneladas de aceite certificado por la RSPO producidas en 2017, solo 52% se vendió como tal, informó el grupo.

Pero la RSPO se ha enfrentado a las críticas de que permite cierta deforestación y desarrollo en valiosos humedales: en noviembre, respondió ajustando sus reglas.

Monitoreo satelital

Nestlé asegura que una cuarta parte de su aceite de palma está certificado por la RSPO y que lo estará todo en 2023, pero 100% será “de origen responsable” para 2020, en parte con la ayuda de satélites.

A partir del próximo mes, planea publicar datos en línea desde un sistema de satélite desarrollado por Airbus llamado Starling, para “poner la responsabilidad en la planta” que extrae el aceite de la fruta de la palma.


Nestlé dice que una vez que se verifique una alerta de deforestación de Starling, prohibirá al proveedor infractor luego de 60 días de contratación, a menos que limpie su ley, aunque la firma aún no ha suspendido ninguna desde que lanzó este nuevo modelo el mes pasado.

“El desafío es descubrir cómo actuamos sobre esa información, quiénes son las personas adecuadas en las organizaciones para interactuar con ellos para abordar el tema”, dijo la líder global de abastecimiento responsable de Nestlé para el aceite de palma y mariscos, Emily Kunen.

A diferencia del cacao o el café, el aceite de palma a menudo no está marcado como proveniente de fuentes sostenibles o responsables, pese a que los datos de Nielsen sugieren que las ventas de productos con estas afirmaciones ambientales a menudo alcanzan precios más altos y crecen más rápido que sus pares.

“La imagen del aceite de palma es muy mala”, indicó Nestle’s Ware. “Por lo tanto, por el momento, realmente luchamos para ver cómo podríamos comercializarlo positivamente”.

¿Libre de aceite de palma?

El grupo italiano Ferrero, que solo compra aceite de palma certificado por la RSPO, probó con Starling, pero el fabricante de Nutella dijo que todavía está evaluando los resultados de su piloto para decidir si seguir utilizándolo.

“Una de las preguntas que nos gustaría ver es si existe un sistema de alerta temprana”, se cuestionó el director de comunicaciones y sostenibilidad de Ferrero, Giulia Di Tommaso. “¿Puedes abordarlo antes de que ocurra la deforestación o solo te permite entender cuando el daño ya está hecho?”, agregó.

Unilever dice que está en camino para estar certificado a fines de 2019 y también está utilizando tecnología satelital.

Junto a otros, incluidos sus proveedores Cargill y Wilmar, está piloteando una herramienta de rastreo satelital llamada Global Forest Watch (GFW) Pro, que se lanzará este verano.

El aceite de palma sigue siendo más barato que las alternativas, pero varios supermercados lo han reducido o dejado de usarlo, incluyendo SPAR en Austria y Coop en Italia, citando preocupaciones de salud y medioambientales. La italiana Barilla también está desafiando a la Nutella de Ferrero con una pasta de chocolate sin aceite de palma

Los legisladores de la Unión Europea planean eliminar gradualmente el aceite de palma en combustibles para el transporte a partir de 2030, lo que enfurece a los países productores, que consideran la exportación como clave para el crecimiento económico y la reducción de la pobreza, por lo que han amenazado con represalias.

Pero la demanda mundial está preparada para continuar expandiéndose rápidamente a medida que aumentan los ingresos en los países en desarrollo.

Algunos en la industria dicen que el aceite de palma “sucio” expulsado de las cadenas de suministro de los grandes jugadores está encontrando otros compradores en mercados en auge en Asia y África, donde el precio es mayor relevante que la sostenibilidad.