
Coca-Cola y Bimbo aumentan hasta 2 pesos a sus productos; tienditas enfrentan presión
Jessica, propietaria de una tienda de abarrotes al sur de la Ciudad de México, confirmó que sus proveedores de Coca-Cola y Bimbo le notificaron recientemente aumentos en los precios de algunos productos.
Proveedores del sistema Coca-Cola y de Grupo Bimbo comenzaron a aplicar aumentos de entre 1 y 2 pesos, en promedio, en los precios de algunos de sus productos a partir de noviembre, lo que representa una nueva presión para las tiendas de abarrotes, tanto en sus márgenes de ganancia como en el capital que necesitan para abastecer sus negocios.
De acuerdo con la Alianza Nacional de Pequeños Comerciantes (Anpec), los incrementos se concentran en las presentaciones de refrescos de mayor demanda, así como en categorías de panificación, entre ellas galletas y pastelitos.
Los ajustes ocurren en medio de un entorno de presiones inflacionarias y mayores costos de producción, que también se reflejan en el encarecimiento de productos básicos como el huevo, los lácteos y el azúcar.
Debido al entorno inflacionario adverso, marcado por el encarecimiento de diversos insumos: huevo entre 3 y 4 pesos por kilo; lácteos de 2 pesos por litro aproximadamente; azúcar de 1 peso por kilo; y costos de producción, los proveedores nos informan sobre ajuste de precios a sus productos en estos momentos, advirtiendo que están realizando importantes esfuerzos por definir precios por debajo de la tasa de inflación del segmento de mercado”, señaló la Anpec en respuesta a una solicitud de información de EL CEO.
Aumentos de precios aprietan a tenderos
Jessica, propietaria de una tienda de abarrotes al sur de la Ciudad de México, confirmó que sus proveedores de Coca-Cola y Bimbo le notificaron recientemente aumentos en los precios de algunos productos.
La comerciante explicó que estos ajustes reducen sus márgenes de ganancia y su capacidad de maniobra, además de obligarla a destinar más recursos para mantener abastecido su negocio.
Esos 2 pesos están reflejados de la última subida de ahora, pero ha habido varios incrementos. La última vez que Coca-Cola subió los precios fue de entre 4 y 5 pesos… También llegaron a subir los de Sabritas y Gamesa. Bimbo no había subido hasta ahora”, comentó.
En agosto, Coca-Cola FEMSA comenzó a implementar ajustes comerciales y de precios para enfrentar las presiones sobre sus costos y rentabilidad, entre ellas las relacionadas con las materias primas y el entorno cambiario.
Durante su más reciente conferencia de resultados financieros, la compañía, considerada el mayor embotellador del sistema Coca-Cola por volumen de ventas, explicó que contempla nuevas iniciativas de gestión del crecimiento de ingresos (RGM, por sus siglas en inglés), que pueden incluir modificaciones de precios y cambios en su portafolio de productos.
Empezamos a implementar iniciativas de RGM en agosto. Y probablemente implementaremos más iniciativas de RGM a mediados de noviembre para asegurarnos de cubrir cualquier impacto derivado del tipo de cambio o de las materias primas y poder seguir mejorando nuestra rentabilidad”, dijo Ian Craig, director general de Coca-Cola FEMSA.
Disminuyen ganancias de pequeños negocios
Cuauhtémoc Rivera, presidente de la Anpec, advirtió previamente que los márgenes de ganancia de las pequeñas tiendas se han reducido, al pasar de niveles de entre 25% y 30% de sus ventas a un rango de entre 20% y 25%.
El dirigente también señaló que las ventas de las tiendas de abarrotes disminuyeron entre 5% y 15% durante el primer semestre de 2026, en un contexto de menor consumo y encarecimiento de diversos productos.
Parte de estas presiones proviene de los aumentos en los precios de refrescos y cigarros, que también han resentido el impacto de los ajustes fiscales que entraron en vigor en enero de este año.
Rivera explicó que, cuando un producto se encarece, los consumidores tienden a reducir sus compras, optar por presentaciones más pequeñas o dejar de adquirirlo. Para los comerciantes, además, los precios más elevados implican destinar más capital para mantener el mismo nivel de inventario.
Pudiera pensarse que al subir el precio el comerciante gana más, pero en realidad eso no ocurre. Si antes con 10,000 pesos podían abastecer estos productos, hoy necesitan una cantidad mayor que esto, o que presiona la necesidad de tener liquidez en el punto venta”, explicó Rivera.
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