La Comisión Nacional Bancaria y de Valores (CNBV) debe hacer una extensa revisión de la regulación vigente del sistema financiero mexicano tras los colapsos de Silicon Valley Bank (SVB) y otros bancos en Estados Unidos, coincidieron especialistas.

Tendríamos que definir la arquitectura del sistema financiero que queremos. Lo que está sucediendo en Estados Unidos nos obliga a replantear la supervisión de cualquier entidad financiera

planteó Mario Di Constanzo, asesor financiero.

Las autoridades mexicanas fueron contundentes al asegurar que las quiebras de bancos en el país vecino no contaminarán a la banca nacional; sin embargo, México tiene sus propios ejemplos de financieras que cayeron en años recientes.

Durante lo que va de la administración del presidente Andrés Manuel López Obrador (AMLO) se dieron las quiebras de Banco Ahorro Famsa y Accendo Banco. Otras instituciones también han estado bajo presión.

Entre 2021 y 2023, AlphaCredit, Crédito Real, Unifin y Tangelo, cuatro de las seis financieras no bancarias con bonos emitidos en los mercados globales, se declararon incapaces de hacer frente a sus obligaciones crediticias.

Una situación similar se ve con las Sociedades Financieras Populares (Sofipos). Este año fue revocada la licencia de Caja Sierra Gorda por una serie de incumplimientos con sus clientes, mientras que Libertad Servicios Financieros atravesó por importantes problemas de capitalización.

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Autoridades tienen que actuar

El foco de la supervisión de la CNBV está puesto en los grandes bancos, que pueden causar un riesgo sistémico de gran escala si colapsan, pero el regulador ha dejado de lado a las entidades financieras fuera de la banca tradicional.

Deben sentarse a reevaluar si la regulación que se tiene hoy en día es equitativa, si es moderna para ajustarse a las condiciones actuales y si no se necesita complementar

mencionó Esteban Polidura, director de inversiones para las Américas en Julius Baer.

Los jugadores más pequeños del sistema financiero no tienen una regulación tan estricta como los bancos, pero las quiebras de los últimos años dan muestra de que una sola institución puede causar problemas en todo un sector.

Por ejemplo, los defaults de las financieras no bancarias cerraron la llave de fondeo para otras empresas que tienen un mejor perfil de deuda y que han pagado en tiempo y forma a sus acreedores.

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Lecciones que deja el caso de SVB

Las autoridades estadounidenses actuaron rápido para proteger a los clientes de SVB. En caso de la caída de un banco, los organismos reguladores de ese país cubren hasta los 250,000 dólares en depósitos.

Sin embargo, la gran mayoría de los fondos del banco no estaban garantizados, por lo que la Reserva Federal (Fed) y el Departamento del Tesoro proponen cambios a la regulación para evitar la repetición de este acontecimiento.

Di Constanzo dijo que en México se debe revisar la legislación vigente de entidades que captan los recursos del público, como las Sofipos, pues los montos que entran pueden superar lo que cubre el seguro de depósito, de 25,000 Unidades de Inversión (Udis).

Me parece que eso es un error de la ley porque si es una sociedad financiera popular, va en contra de su propia naturaleza. Recordemos lo que sucedió con Ficrea

explicó.

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CNBV, con poca capacidad de maniobra

La CNBV ha resentido los constantes reacomodos de personal y la pérdida de capital humano, lo que ha llevado al organismo desconcentrado de Hacienda a tener dificultades para realizar sus labores de supervisión.

De acuerdo con datos de Transparencia, al cierre del año pasado la CNBV tenía 208 plazas vacantes, de las cuales 36 eran de base y 182 de confianza.

El número de plazas al interior del regulador totalizó 1,718 en diciembre (503 de base y 1,215 de confianza); un aumento en comparación de 2021. Sin embargo, de 2020 a 2022 los puestos laborales se redujeron.

En cuanto al presupuesto, para este año el gasto programable de la Comisión es de 1,589 millones de pesos, una caída de 4.2% en términos reales respecto a 2019, en el primer año de gobierno de AMLO.

Jesús de la Fuente Rodríguez es el tercer presidente de la CNBV en lo que va de esta administración, pero también se ha dado una ola de relevos en puestos clave.

Hace unas semanas se conocieron las salidas de Víctor Manuel Carrillo Ramos de la vicepresidencia jurídica y de Jorge Pellicer de la vicepresidencia de Banca de Desarrollo y Finanzas Populares. Ambos acabaron en malos términos con De la Fuente.

Se ha debilitado a la CNBV y ahora le cuesta mucho más hacer su trabajo. Me parece que es jugar con fuego pensar que los cargos en el sistema financiero son fácilmente reemplazables

concluyó Di Constanzo.

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