CFE, sin almacenamiento ni apoyo de Pemex frente al riesgo de desabasto de gas natural
La falta de infraestructura para el almacenamiento de gas natural y los bajos niveles de extracción de Petróleos Mexicanos (Pemex) de este tipo de combustible elevan los riesgos de suministro de energía eléctrica en el país. Esta situación cobra relevancia ante un posible desabasto por las fuertes heladas que se prevén en Estados Unidos.
En entrevista para EL CEO, el director de Desarrollo Económico del Instituto Mexicano para la Competitividad (IMCO), Oscar Ocampo, recordó que el país tiene una alta dependencia del gas natural de Texas, ya que entre 70 y 80% del combustible que consume es importado.

Dicha dependencia obedece a la poca producción en México, en donde el sector privado aporta una cantidad mínima, y la extracción de Pemex es prácticamente para autoconsumo.
Al cierre del tercer trimestre de 2025, Pemex alcanzó una producción de 3,730 millones de pies cúbicos diarios de gas natural, según datos de la propia compañía. Aunque esto significó un crecimiento anual de 5.8%, el volumen sigue siendo insuficiente para cubrir la demanda nacional.
Por su parte, el Instituto Mexicano de Ejecutivos de Finanzas (IMEF) detalló que México produce poco gas natural debido a que no puede competir con el producto importado desde Estados Unidos por el alto costo que representa su extracción.
La vulnerabilidad de México ante la falta de almacenamiento
La falta de almacenamiento no es tema menor si consideramos que el 60% de la energía eléctrica producida en el país depende de este recurso, y prácticamente todo el combustible debe importarse desde Estados Unidos, principalmente Texas, donde se esperan fuertes heladas en los próximos días, que en el peor de los casos podrían causar el cierre de ductos.
Si el suministro se pone en pausa, México no cuenta con la capacidad requerida para seguir generando energía durante un tiempo prolongado.
De acuerdo con las cifras más actualizadas del IMCO al año 2022, el país cuenta con apenas 2.4 días de almacenamiento de gas natural, una cifra marginal si se compara frente a países como Austria, Francia, Italia o España, cuyos niveles alcanzan 318.3, 98.8, 93.8 y 34.2, respectivamente.
Para el arranque de este 2026 los números pudieron haber cambiado, pero el panorama completo sigue siendo el mismo o incluso peor, sentenció Ocampo, ya que existe una mayor presión sobre el sistema eléctrico que unos años atrás.

¿La CFE está preparada?
En respuesta, la CFE aseguró mediante un comunicado que cuenta con más de 28,000 megavatios (MW) de capacidad disponible que no requiere gas natural; no obstante, Ocampo advirtió que, si bien no se anticipa un escenario como el de 2021 —cuando una tormenta invernal cortó el suministro hacia México, provocando apagones en varios estados de la República— un periodo prolongado de heladas podría afectar la capacidad de generación eléctrica y las finanzas de la empresa del Estado que dirige Emilia Esther Calleja.
Sin embargo, en el peor escenario, en el que las heladas de este año se prolonguen, las implicaciones para México serían aún peores para la CFE en dos frentes: la capacidad de suministro de energía eléctrica y las afectaciones financieras.
Los precios se disparan
La alerta emitida por Texas ante las fuertes nevadas que esperan afrontar en los próximos días también hicieron ruido en el mercado, provocando que el precio en los futuros del gas natural se dispara por encima de los 5 dólares por Unidad Térmica Británica (BTU), con un incremento de 70% la semana pasada, de acuerdo con datos de Investing.com.
Al respecto, la CFE aseguró que cuenta con un programa de coberturas financieras a través de instrumentos que ayudan a acotar el precio en rangos convenientes y a disminuir la exposición en periodos de alta volatilidad como el que se vive actualmente.
“CFE tuvo que haber tomado ya sus medidas para que no les pasara algo similar”, comentó el directivo del IMCO, haciendo referencia a las problemáticas que la compañía registró en 2021 debido a los altos precios del gas.
En tanto, el IMEF alertó que la fuerte dependencia a la importación de gas natural también incide en el crecimiento de la economía y la inflación.
Alertan poca voluntad de las autoridades
Ocampo dejó en claro que durante años recientes se ha realizado un llamado para mejorar el almacenamiento de gas natural en el país, lo que podría darse a través de un proceso gradual, arrancando con un respaldo de cinco días e ir incrementando conforme se expanda la infraestructura.
Para el especialista, el rezago en la infraestructura para el almacenamiento obedece principalmente a la falta de voluntad, ya que en diversas ocasiones se ha propuesto aprovechar la infraestructura con la que se cuenta en aquellos yacimientos ya agotados, sin embargo, hasta el momento no existe nada concreto.
De acuerdo con el IMCO, a nivel mundial son cuatro las tecnologías principales que suelen utilizarse para el almacenamiento:
- Yacimientos de hidrocarburos agotados o económicamente inviables
- Cavernas salinas
- Acuíferos confinados
- Tanques de gas natural licuado.
En el caso de México, únicamente existen tres instalaciones destinadas a esta tarea, ubicadas en Altamira, Ensenada y Manzanillo; sin embargo, se cuenta con algunas otras con gran potencial, pero que aún no están en funcionamiento: Acuyo (Chiapas), Brasil (Tamaulipas), Jaf (Veracruz) y Saramako (Tabasco).
Y a casi ocho años de su publicación, en 2018, la “Política pública en materia de almacenamiento de gas natural” sigue sin materializarse, evidenciando un rezago que mantiene al país expuesto ante choques externos.
Leer más:






