Corona

23 de marzo 2020 | 8:37 am

La construcción de la planta de Constellation Brands en Mexicali fue rechazada por 76.1% de los participantes en la consulta realizada este fin de semana en Baja California, informó la Secretaría de Gobernación (Segob).

De los 36,781 votos que se registraron en las 27 mesas instaladas en el estado fronterizo, solamente 8,547 fueron a favor de continuar con la obra de la propietaria de las marcas de Grupo Modelo que cuenta con diversas irregularidades.

Por el contrario, 27,973 personas votaron en contra de la conclusión de la planta cervecera, mientras que 261 personas anularon su voto, de acuerdo con los resultados revelados durante la conferencia matutina de este lunes. Sólo acudió a votar menos de 5% de los ciudadanos elegibles, detalló el Wall Street Journal.

Como resultado, la Comisión Nacional del Agua ya no dará los permisos para la operación de la planta, explicó Diana Álvarez, subsecretaria de Gobernación.

“De inmediato el Gobierno federal se va a poner en contacto con la empresa para buscar opciones para subsanar los daños”, explicó la funcionaria.

El valor accionario de Constellation Brands sufrió un daño considerable después de la publicación de los resultados de la consulta en Baja California.

Los títulos de la firma estadounidense cayeron hasta 12.3%, a 105 dólares, según datos de Bloomberg, un mínimo de cinco años.

El presidente de México, Andrés Manuel López Obrador, destacó la movilización social generada en Mexicali en rechazo a la construcción de la planta cervecera, que requirió una inversión de 1,400 millones de dólares, según Constellation Brands.

Además, dijo que “si es necesario” hablará con los dueños de la empresa para explicarles su punto de vista sobre la participación de la gente en la toma de decisiones públicas.

“Tenemos que tomar en cuenta la opinión de la gente (…) Vamos a buscar la forma de que tengan facilidades de poder poner su planta en otro sitio. En regiones donde haya agua y vamos a hablar con ellos para ayudarlos en todo”, expuso López Obrador.

Entre el 21 y 22 de marzo, periodo en el que se realizó el ejercicio, los principales representantes del sector empresarial criticaron y rechazaron la posible suspensión de la obra.

“Atenta contra la capacidad de México para atraer inversiones e incrementa el riesgo económico que enfrentamos por la inestabilidad de los mercados financieros, el precio del petróleo y la convulsión internacional causada por la pandemia de COVID-19”, dijo el Consejo Coordinador Empresarial (CCE) en un comunicado.

Las reacciones

El Consejo Coordinador Empresarial (CCE) considera arbitraria, autoritaria y unilateral la decisión de echar atrás el proyecto de Constellation Brands.

“(La decisión) violenta la legalidad y el Estado de Derecho; daña a la comunidad y a los trabajadores; y es una pésima señal hacia la sociedad y el mundo de que las reglas democráticas no se respetan en México”, dijo el organismo empresarial a través de un comunicado de prensa.

El CCE, comandado por Carlos Salazar Lomelín, asegura que la empresa cumplió con todos los permisos y obligaciones que el Estado le solicitó y también que el ejercicio no contó con ningún tipo de sustento legal.

No existe ninguna razón que justifique la cancelación de la obra ni la inversión. La decisión es también violatoria del Tratado de Libre Comercio de América del Norte y el futuro TMEC

CCE

Gustavo de Hoyos, presidente de la Confederación Patronal de la República Mexicana (Coparmex), denunció presunto acarreo de personas y coacción de votos, además de falta de cuidados sanitarios ante la pandemia de coronavirus que ha infectado a más de 300 personas en el país.

“En el supuesto, que como resultado de la consulta se impidiese la continuación del proyecto, estaríamos ante un acto temario y contrario para la economía del país, imagínense el mensaje al extranjero: ‘En México se prohíbe la producción de la cerveza mexicana más famosa en el mundo’. ¿Quién va a querer invertir en un país con esas contradicciones y absurdos?”, dijo el dirigente en un video.

El Instituto Mexicano de Ejecutivos de Finanzas (IMEF) argumentó que la posible cancelación de la planta amenaza las condiciones de certidumbre para la inversión y la creación de empleos en México.

José Ambe, ejecutivo de la American Chamber of Commerce en México (Amcham), comentó que la decisión aún no es definitiva.

“Consideramos que no es una decisión tomada, viene una etapa importante de amparo, de conversaciones con el gobierno. Lo que creemos en Amcham es en el libre comercio y libre mercado”, comentó.

Por su parte, el Consejo Consultivo del Agua sostuvo que la medida es violatoria del marco legal vigente y genera un entorno de incertidumbre jurídica en México.

“Tampoco iría contra el derecho humano al agua para las comunidades marginadas, como lo ha establecido la Comisión Nacional de Derechos Humanos, algunos medios de comunicación y otros grupos”, dijeron mediante un comunicado de prensa.

Múltiples irregularidades

La principal causa de oposición a la obra es la falta de recursos hídricos con los que cuenta la zona. Autoridades locales temen que la planta que implica una inversión total de 1,400 millones de dólares, ocasione desabasto de agua en el municipio.

En respuesta, la cervecera propietaria de las marcas de Modelo, ha amenazado con llevarse la inversión a “otro destino”.

A finales de enero, Jaime Bonilla, gobernador de Baja California dijo que la Secretaría de Medio Ambiente y Recursos Naturales (Semarnat) estima que hay suficiente agua para la operación de Constellation Brands.

Un estudio del Consejo Nacional de Consejo Nacional de Ciencia y Tecnología (Conacyt) publicado en abril de 2019, no obstante, encontró varias irregularidades en los documentos y dictámenes técnicos para la construcción de la planta en la ciudad fronteriza.

La construcción de la planta en Mexicali fue anunciada en marzo de 2017, a la mitad de la administración del exgobernador bajacaliforniano Francisco Arturo Vega de Lamadrid, también conocido como Kiko Vega.

Los compromisos iniciales de Constellation Brands incluyeron la creación de 4,000 empleos durante la etapa de construcción, y “más de 750 empleos permanentes para la gente de Mexicali y México”.

La firma estadounidense se comprometió a hacer uso responsable y garantizó la conservación del recurso hídrico como prioridad para el proyecto.

Sin embargo, un análisis técnico de la Conacyt sobre los requerimientos de la planta reveló que el volumen reportado es solo para la materia prima, sin incluir limpieza, vapor, y otras actividades del proceso productivo.

También que la Comisión Estatal de Servicios Públicos de Mexicali (CESPM) puede destinar 10 millones de metros cúbicos de agua al año a la planta, mientras que el proyecto presentado al congreso estatal establece un consumo de al menos el doble.

En general, el estudio resalta seis aspectos dudosos sobre la construcción de la planta, entre los que destacan un alto grado de opacidad en el manejo de la información, aprobación ‘fast track’ del proyecto, además del rechazo social.