25 de agosto 2020 | 5:00 am

El decreto del gobierno de Argentina que declara como servicios públicos a la telefonía celular, el internet y la TV de paga pone en jaque a América Móvil, Telefónica y Telecom Argentina no solo por el congelamiento de tarifas hasta finalizar 2020, sino por el riesgo en las inversiones y los costos que tendrán que acarrear la empresas.

La noche del pasado viernes 21 de agosto el presidente de Argentina, Alberto Fernández, anunció a través de su cuenta de Twitter la decisión del gobierno que encabeza de emitir este decreto en medio de una contingencia global por la pandemia de COVID-19.

El decreto tomó por sorpresa a propios y extraños, pues si bien no era un tema esperado o de discusión del que se haya hablado en las últimas semanas desde el gobierno o las empresas, coincide con el pronto vencimiento de las tarifas congeladas por un lapso similar al tiempo que lleva vigente la cuarentena.

Con ello, el primer mandatario argentino asegura que se pretende que con la medida se garantice el acceso a los servicios para todos los habitantes y, además, no se realice ningún aumento de precio a los servicios sin la aprobación previa del Estado.

Si bien aún es incierto el impacto de la medida, sí abre la puerta a que los operadores y el gobierno negocien el alza de tarifas tras este congelamiento y también el eventual acceso al precio oficial del dólar, coinciden analistas del sector de telecomunicaciones en Argentina.

En marzo pasado, Telecom Argentina, Telefónica Movistar y Claro, de América Móvil subieron los precios de los servicios, tarifas cuyo periodo de vigencia estaba por finalizar y, por ello, durante las últimas semanas anunciaron aumentos de entre 10% y 20%, lo que el gobierno trató de negociar, dijo a EL CEO Gustavo Fontanals, investigador en Políticas de Telecomunicaciones de la Universidad de Buenos Aires.

Esto no quiere decir que las tarifas van a estar congeladas siempre o necesariamente reguladas por el gobierno. El decreto establece que, como se declaran servicios públicos, a partir de ahora las tarifas se van a poder fijar libremente con base en precios justos o razonables

Gustavo Fontanals, especialista en Telecomunicaciones

Sin embargo, en caso de que no hubiera acuerdo sobre ello, el Ente Nacional de Comunicaciones (ENACOM) sí tendría capacidad para establecer los precios, todo ello una vez que el decreto termine.

En el marco de una futura negociación, las empresas reconocerán ante el gobierno la necesidad de aumentar las tarifas, en medio de un contexto de pandemia en el que, además, sigue habiendo mucha inflación y problemas económicos porque los egresos son mayores, agregó el especialista.

Actualmente, la inflación en Argentina es de 40%, por lo que cada tres o cuatro meses, en el sector de telecomunicaciones se habla de aumento de precios en los servicios.

Esto, debido a que los precios se tienen que actualizar en medio de una economía inflacionaria, comentó por su parte Enrique Carrier, analista de mercado de telecomunicaciones.

En un escenario como el de Argentina, con una economía en crisis e inflación, a la que se suma la pandemia, el solo hecho de no aumentar los precios en términos reales, sino mantener actualizados los precios, genera ruido político

Enrique Carrier, analista de Telecomunicaciones

En Argentina la empresa más importante del país es Telecom, la cual está muy vinculada a Grupo Clarín, en donde participa otro mexicano: David Martínez, el empresario que siempre ha mantenido un bajo perfil.

Cuestión de política

Grupo Clarín maneja una política contraria a la del gobierno, y al emprender medidas que congelan sus ingresos (como el decreto), ni tampoco asegurar ingresos a dólares para las inversiones lo convierten en el principal opositor, explicó Fontanals.

Tras el anuncio del gobierno argentino, tanto Telecom como Telefónica anunciaron acciones en contra de la medida, ante el silencio de America Móvil, una empresa que en Argentina, según los especialistas, nunca se pronuncia.

Las acciones legales son una estrategia común que las empresas de telecomunicaciones, no con el objetivo de que la justicia las resuelva, sino con la finalidad de tener una herramienta más con la que negociar con el gobierno hacia adelante, aseguró Fontanals.

Para el especialista, aunque el anuncio del gobierno es incierto respecto a lo que ocurrirá en los próximos meses, hacia adelante vislumbra la apertura de un periodo de negociación entre las empresas del sector y el ENACOM, un ente vinculado al Ejecutivo.

El ente regulador explica los alcances del decreto:

Dólar e inflación, piezas clave

En Argentina hay un componente de dólares en las inversiones pues muchos elementos son importados y en el país también hay un proceso inflacionario constante, por lo que sus costos suben y a su vez los ingresos de los operadores disminuyen, aseguró Carrier.

Para el especialista, ante este escenario de congelamiento de tarifas, los operadores tampoco podrán seguir invirtiendo al ritmo actual si la moneda se devalúa y los ingresos también, pues aunque en el corto plazo la medida parece benéfica, en el largo plazo no lo es.

En Argentina el acceso a dólares es una gran problemática, dijo por su parte Fontanals.

Por un lado, hay un mercado oficial al cual solo se accede si el gobierno lo autoriza, y también hay un mercado no oficial en donde el dólar cuesta 60% más que el oficial; entonces, las empresas afrontan no solo la inflación, sino también hacerse cargo de una devaluación que les aumenta sus costos en dólares.

Sin embargo, hay una salvedad: las empresas de telecomunicaciones, en los últimos cuatro años, aumentaron sus tarifas siempre por encima de la inflación, la cual fue muy alta, entre 40% y 50%, aunado a que las tarifas aumentaron alrededor de 60% y la devaluación fue más alta que eso.

Entonces, aunque las empresas aumentaron las tarifas por arriba de la inflación, los costos en dólares fueron más altos.

El congelamiento de los precios de telefonía celular, internet y TV de paga estará vigente hasta el 31 de diciembre por el decreto.