6 de agosto 2020 | 9:29 am

Por: Eduardo Aguilar y Alejandro Juárez

Altos Hornos de México (AHMSA) está en una profunda espiral financiera que la tiene cerca de una nueva quiebra.

La firma originaria de Coahuila reportó pérdidas por 4,217 millones de pesos (mdp) en el primer semestre de 2020, solamente 1.5% menos de lo que perdió a lo largo de todo el 2015, su peor año en el último lustro.

Desde la llegada de Andrés Manuel López Obrador a la presidencia de México, AHMSA vio interrumpida una racha de reducción de pérdidas que acumuló en la segunda mitad del sexenio de Enrique Peña Nieto.

En comentarios enviados a la Bolsa Mexicana de Valores por el reporte anual del 2019, AHMSA responsabilizó de la crisis al estancamiento de la economía nacional y a las “acciones sin sustento del gobierno que situaron a la empresa en un concierto de problemas que afectaron su rentabilidad”.

En mayo de ese año, justificó la siderúrgica, el gobierno federal embargó las cuentas bancarias de la empresa y sus subsidiarias, al mismo tiempo que ordenó la detención de su propietario, Alonso Ancira Elizondo.

El empresario fue detenido en España debido a la venta irregular de la planta Agro Nitrogenados que le habría costado a Petróleos Mexicanos pérdidas por alrededor de 200 millones de dólares (mdd).

Mira aquí por qué Agro Nitrogenados era un pozo sin fondo en el Pemex de Emilio Lozoya

AHMSA reportó pérdidas por 1,992 millones de pesos (mdp) al finalizar 2019, frente a los 676 mdp que informó en 2018. Hasta ese año, la firma había logrado reducir 84% sus pérdidas desde 2015.

Sin embargo, las pérdidas de la siderúrgica durante el primer semestre de 2020 se quintuplicaron en comparación con las de 2018, de acuerdo con su estado financiero más reciente.

Uno de los factores que influyeron en las pérdidas de AHMSA fue la caída de 46% de sus ventas netas, debido a la pandemia de coronavirus que detuvo gran parte de las actividades industriales desde mediados de marzo.

Giro inesperado

El pleito entre el gobierno y AHMSA afectó también a Minera del Norte (Minosa), su empresa hermana.

En junio, la Comisión Federal de Electricidad (CFE) anunció la cancelación de dos contratos para el suministro de carbón en las centrales termoeléctricas José López Portillo y Carbono II en Coahuila.

La empresa productiva del Estado había previsto aumentar la compra de carbón en la entidad para apoyar a los productores locales.

Esto representó un cambio de estrategia frente a la creciente dependencia de carbón australiano y estadounidense, líderes mundiales en la producción de carbón de alta calidad. Sin embargo, el giro de timón no incluyó a Minera del Norte. 

“Es un problema de concepción que existe en el gobierno actual, donde ve a las empresas como un solo ente, pero Minosa, si bien pertenece al grupo de AHMSA, no tiene nada que ver. Una compañía dentro de un consorcio no necesariamente influencia las decisiones del grupo”, explica Erick Sánchez Salas, asesor de negocios de IHS Markit.

Para Abril Moreno, especialista del sector energético, es difícil predecir si Minosa formará parte de los planes futuros de CFE, pero existen razones para ser pesimistas.

“CFE está más interesado en potenciar las hidroeléctricas y en la parte de combustóleos. Los cambios han sido en reducción a la importación, pero es menor contra las otras necesidades que tiene en la generación eléctrica”, apuntó.

No está claro si la compañía consideró la cancelación de dichos contratos en su reporte trimestral. Según un comunicado del 19 de junio, esta acción costaría 250 mdd en equipamiento minero, obras civiles y trabajos de rehabilitación ecológica.

Cuesta sin fin

Luego de un semestre de pesadilla para AHMSA, el gobierno mexicano adelantó que no otorgará ninguna concesión a la compañía hasta que devuelva 200 mdd que Pemex perdió por la compra a sobreprecio de Agro Nitrogenados en 2014.

“Si no hay devolución de dinero, sencillamente no hay acuerdo. Nosotros no vamos a otorgar ninguna concesión si no recuperamos lo que se llevaron”, dijo López Obrador en conferencia matutina del 31 de julio.

El mandatario también dijo que Julio Villarreal, dueño de Villacero habría comprado una participación mayoritaria de AHMSA y ofrecido pagar los 200 mdd, equivalentes a 4,474 mdp, según el tipo de cambio actual.

A principios de julio la empresa había informado que estaba en trabajos de reestructura con Villacero, aunque se desconoce si los trabajos continuaron tras la advertencia de López Obrador.

La operación por la venta de Agro Nitrogenados no es simplemente una venta, es un retrofit, explica Sánchez Salas.

Esto quiere decir que se compra infraestructura como base para la construcción de una planta, lo que representa ahorros en construcción, terreno e ingeniería, entre otros. A partir de esta infraestructura, el comprador debe realizar cambios físicos y tecnológicos para adecuar las instalaciones a las necesidades de producción.

Además, recordó que la única forma que la empresa tendría para poder pagar la penalización mencionada por el presidente sería la desinversión de activos, pero estos activos son justamente el origen del problema, por lo que se podría iniciar un ciclo sin fin.

Una fuente que prefirió no ser identificada señaló a EL CEO que el interés de la administración de López Obrador por la empresa podría haber surgido a partir de su privatización a principios de la década de 1990.

La operación, como un ejemplo claro de la estrategia neoliberal del gobierno de Carlos Salinas, habría sentado mal al ahora presidente. “El sexenio de Salinas fue un periodo de privatización, que es algo de lo que está en contra López Obrador”, dijo Abril Moreno.

Además, recordó que el presidente tuvo ligeras bajas en su popularidad debido a los efectos de la pandemia y el impacto económico a sus programas sociales.

“El presidente se ha abanderado contra el neoliberalismo y la corrupción (…) y este caso puede ser visto como un combate a ambos”, opina la entrevistada.

Durante 2020 los especialistas han advertido la proximidad de una quiebra de la empresa siderúrgica, tras la que reportó en 1999.