6 de junio 2019 | 5:00 am

La guerra comercial que el presidente de Estados Unidos, Donald Trump ha emprendido contra México y China terminará por doblegar a la Reserva Federal para recortar su tasa de interés referencial y con esto, evitar mayores afectaciones a la economía estadounidense.

Lo que parece como una inminente imposición de impuestos a las exportaciones de México a partir del 10 de junio, representa una nueva amenaza tanto para la economía mexicana como para la estadounidense.

Los participantes de los mercados ya anticipan un recorte de tasas por parte de la Fed. El 45% de  los analistas encuestados esperan que el banco central baje su tasa a un rango de 1.75 a 2%, desde el actual entre 2 y 2.25%, de acuerdo con la herramienta CME FedWatch.

No sabemos cómo o cuando estos problemas (los aranceles) se resolverán. Estamos monitoreando muy de cerca las implicaciones de estos sucesos para el panorama económico de Estados Unidos, como siempre, actuaremos apropiadamente para mantener la expansión, con un mercado laboral fuerte y la inflación cerca de nuestro objetivo de 2%

dijo Jerome Powell, presidente de la Fed, en una conferencia en la Fed de Chicago el martes.

Contrario a lo anterior, esta aversión le dificultará a Banco de México bajar su tasa de interés, lo que podría ampliar el diferencial de tasas de interés entre los dos países, aunque esto puede ser aprovechado para mantener el atractivo de los activos mexicanos.

“El momento del alza y el tamaño dependerían del impacto de los aranceles más altos en el peso, pero (un aumento) de 50 puntos base más temprano que tarde podría suceder fácilmente”, escribió Carlos Capistrán, economista en jefe para México y Canadá de Bank of America-Merril Lynch.

En todo 2018, Estados Unidos le compró a México 344,900 millones de dólares, por lo que un arancel inicial de 5% tendría un impacto de 17,200 millones de dólares para ese país y hasta 86,200 millones si se llega al impuesto de 25% en octubre.

Las principales importaciones estadounidenses de México son autopartes y vehículos automotrices (82,000 millones de dólares), así como maquinas procesadoras (26,300 millones de dólares)

El arancel efectivo sería mucho mayor que el nominal porque muchas partes cruzan la frontera varias veces durante el proceso de producción. Algunas lo hacen de ida y vuelta hasta 20 veces, de acuerdo con Capistrán.

Los procesos de producción tendrían que cambiar sustancialmente para reducir el impacto de los aranceles, reduciendo la productividad de una manera significativa. Esto eventualmente podría llevar a varias firmas que actualmente producen en México a reubicarse en Estados Unidos, lo que impactaría significativamente el crecimiento en México

escribió Carlos Capistrán, economista de BofA-ML.

Economistas de Goldman Sachs estiman que la guerra comercial se hará cada vez más visible en las cifras de inflación.

Nuestro nuevo pronóstico incorpora el aumento de medio punto porcentual por los aranceles y una inflación que sube de 1.57% en abril a 2% en agosto y de 2.3% a -2.4% a principios de 2020, antes de disminuir bajo nuestro supuesto de eliminación de tarifas. Si se implementan todos los aranceles propuestos, estimamos un aumento para la inflación subyacente de 1.25 puntos porcentuales

publicó Goldman Sachs en un reporte.

Powell también adelantó que, es muy probable que la Fed cambie su estrategia de comunicación, en particular se refirió al famoso dot plot o diagrama de puntos, que publica el Comité Federal de Mercado Abierto (FOMC, por sus siglas en inglés) después de cada reunión de la Fed y muestra las proyecciones de las tasas de los integrantes.

“Hemos estado viviendo en tiempos caracterizados por cambios grandes, frecuentes e inesperados en la estructura subyacente de la economía. En este entorno el mensaje de política más importante debería ser acerca de cómo responderá el banco central a lo inesperado, en lugar de cómo lo haría si no hay sorpresas. Desafortunadamente, a veces el diagrama de puntos ha distraído la atención del tema más importante de cómo reaccionará el FOMC ante los desarrollos económicos inesperados”.