Banco de Inglaterra, BoE

21 de mayo 2020 | 10:47 am

Las tasas de interés negativas en el Reino Unido están en revisión activa, dijo el gobernador del Banco de Inglaterra, Andrew Bailey.

La nueva posición de Bailey contrasta con lo que había comentado en las últimas semanas, cuando dijo que el Banco de Inglaterra no estaba “planeando o contemplando” tasas negativas en medio de la crisis del COVID-19.

En una reunión con el comité de selección del Tesoro de la Cámara de los Comunes, el miércoles, el gobernador dijo que había “cambiado un poco su posición”, aunque comentó que el Banco de Inglaterra necesitaba tiempo para considerar las implicaciones de mover las tasas por debajo de 0% antes de que sea probable que tome medidas, de acuerdo con el diario Financial Times.

Llevar las tasas de interés por debajo del 0% no tendría precedentes en los 325 años de historia del Banco y dejaría solo a la Reserva Federal de los Estados Unidos entre los principales bancos centrales para descartar tasas negativas.

El banco central de Japón y el Banco Central Europeo, que fija las tasas de interés para la zona euro de 19 miembros, ya han adoptado tasas de interés negativas para estimular los préstamos y desalentar el ahorro.

“Estamos muy interesados en observar cómo la economía responde a los recortes (de tasas) que hemos hecho”, dijo Bailey, refiriéndose a la reducción de las tasas a un mínimo histórico de 0.1% en marzo, de acuerdo con el diario The Guardian.

Bonos, en negativo

El Reino Unido emitió este miércoles bonos de deuda con tasa de interés negativa por primera vez en su historia, aprovechando el contexto económico de tasas muy bajas y el valor refugio de las obligaciones estatales durante la pandemia de COVID-19.

El Tesoro británico emitió obligaciones con vencimiento en 2023 por valor de 3,800 millones de libras (4,650 millones de dólares) a un tipo de -0.03%, según la agencia británica de gestión de la deuda.

Una tasa negativa significa que los compradores de deuda recibirán al vencimiento una suma inferior a la prestada al Estado británico.

Buena parte de por qué un inversionista estaría interesado en un instrumento con tasas negativas, es porque la pérdida puede ser menor y controlada que en otros mercados, como el accionario.