El próximo 6 de noviembre se llevarán a cabo las elecciones intermedias en Estados Unidos, en las que elegirán a 435 miembros de la Cámara de Representantes y a una tercera parte de los miembros del Senado.

Al 28 de octubre, 40% de la población estadounidense aprobaba la gestión de Donald Trump, cuyo mandato está a punto de llegar a la mitad, sin embargo, su popularidad cayó 4%, según Bloomberg, su caída más pronunciada desde la separación de los niños en la frontera en junio de este año.

El ataque intensificó un debate nacional por la retórica del mandatario, a quien sus críticos acusan de haber contribuido a un incremento del extremismo de derecha en Estados Unidos.

Inmigración

Las elecciones se dan en un momento coyuntura con uno de los temas más mencionados por Trump desde su campaña: los inmigrantes ilegales.

Este jueves, el presidente de Estados Unidos anunció el fin de la política “catch and release“, con la que los inmigrantes que pedían asilo eran liberados a la espera de la decisión judicial.

“Ya no los dejaremos ir. Los vamos a atrapar y los vamos a reunir en ciudades conformadas por tiendas de campaña, construidas por el Ejército”, dijo Trump en un discurso pronunciado en la Casa Blanca.

“Defenderemos nuestras fronteras”, afirmó, aunque descartó continuar con la política de separar a los niños de su familia.

El anuncio se da un día después de que Trump publicó lo que diversos analistas han calificado como el anuncio publicitario más racialmente cargado en 30 años.

En el mensaje, el presidente de EU culpa a los demócratas de dejar ingresar a inmigrantes ilegales, a los que califica como asesinos de policías.

El mensaje utiliza como ejemplo al mexicano Luis Bracamontes, que fue sentenciado en febrero por matar a dos policías en California, tras reingresar a EU luego de haber sido deportado.

Hace apenas dos semanas, una caravana de migrantes salió de Honduras rumbo a Estados Unidos, ante lo cual Trump reiteró su postura de cero tolerancia y amenazó con desplegar hasta 15,000 soldados en la frontera con México -cifra mayor a los soldados desplegados en Siria-.

El presidente estadounidense afirmó esta semana que intentará acabar con el derecho a la ciudadanía estadounidense de nacimiento, asegurando que aprobará una orden ejecutiva al respecto, pese a diversas voces que afirman que esto no es posible.

En juego

Los resultados de esta elección pueden permitir al presidente estadounidense realizar una remodelación conservadora de la Suprema Corte de Justicia.

Actualmente los republicanos cuentan con una leve mayoría en el Senado -51 a 49-, pero el reto es grande ya que existen más de 35 escaños en juego, y están muy reñidos.

Los escaños más competitivos se encuentran en Virginia del Oeste, Florida, Indiana, Missouri, Dakota del Norte, Arizona y Nevada.

En la Cámara de Representantes federal, los demócratas tienen que ganar 23 escaños para lograr mayoría. Sin embargo, de acuerdo con el New York Times, los escaños “abiertos” vienen de distritos ganados por Hillary Clinton en 2016.

Según una encuesta realizada por la Escuela Washington Post-Schar, los demócratas mantienen una posición fuerte para volver a ser mayoría en la Cámara de Representantes.

Debido a esto el presidente Trump actualmente se concentra en salvar la mayoría en el Senado a través de su gira.

La participación sigue siendo un factor crítico en la próxima votación, y dados los patrones del pasado, la concurrencia demócrata tiene un mayor riesgo de no estar a la altura de los candidatos en las carreras competitivas que podrían necesitar para ganar. 

 

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