América Latina enfrenta otra década perdida. (Cristian Lari

22 de mayo 2020 | 7:10 pm

Nota del editor: Este texto fue publicado por primera vez a las 17:00 horas

La pandemia de coronavirus, que suma más de cinco millones de personas contagiadas en el mundo, avanza con velocidad en América Latina, en particular en Brasil, que ya se convirtió en el segundo país con más casos en el mundo.

Como muestra de que el brote se acelera, basta recordar lo que ocurrió esta semana: el lunes, Brasil superó a Gran Bretaña para convertirse en el país con el tercer mayor número de infecciones y este viernes superó a Rusia. Es poco probable que pase a Estados Unidos, ya que ese país tiene más de 1.5 millones de casos.

El país latinoamericano tiene ya un total de 330,890 casos del nuevo coronavirus. El Ministerio de Salud de Brasil informó además de 1,001 muertos para sumar un total de 21,048 fallecidos.

En Sao Paulo, la ciudad más afectada del país, un video filmado desde el aire mostró hileras de parcelas abiertas en el cementerio de Formosa en busca de satisfacer la demanda.

Es probable que el número real de casos y muertes sea mayor de lo que sugieren las cifras oficiales, ya que la principal economía de América Latina ha tardado en hacer más pruebas.

En Estados Unidos, el país más afectado por el COVID-19, se cuentan más de 94,000 fallecidos de forma oficial por el virus, por lo que el presidente Donald Trump determinó que las banderas ondearán a media asta desde el viernes hasta el domingo.

China, donde se originó la enfermedad en diciembre y al que Washington acusa de ser responsable de una “matanza mundial”, proclamó el viernes su “gran éxito” en la lucha contra la enfermedad letal.

En Europa, donde han muerto más de 170,000 personas comienza una lenta normalización pero, se vuelven más rigurosas las medidas de precaución.

La situación en Latinoamérica

Brasil vive además días de fuerte confusión política, debido a la desavenencias entre la mayoría de los gobernadores, favorables a las medidas de confinamiento, y el presidente de ultraderecha Jair Bolsonaro, que las critica debido a su impacto económico.

El mandatario ya ha perdido dos ministros de salud tras presionarlos para promover el uso de medicamentos contra la malaria como la cloroquina y la hidroxicloroquina.

“Muere más gente de pavor que el hecho en sí. El pavor también mata, lleva al estrés, al cansancio, la persona no duerme bien, está siempre preocupada (pensando) si me agarra ese virus, voy a morir”, dijo Bolsonaro el jueves.

Sin embargo, el presidente brasileño pareció tener un acercamiento con sus opositores en una teleconferencia con los gobernadores de las entidades de ese país.

“Brasil precisa estar unido. La existencia de una guerra, como se llegó a decir aquí, nos confronta a todos a una derrota”, declaró el gobernador de Sao Pablo, Joao Doria, quien dijo en estos días que el país enfrentaba al mismo tiempo al coronavirus y al ‘bolsonarovirus’.

A diferencia de lo que ocurre en países como España o Italia, en Brasil el coronavirus mata a muchos más jóvenes. En Brasil, 69% de los fallecidos tienen más de 60 años mientras que en España e Italia el 95% de los decesos se registran en personas mayores de esa edad.

En toda Latinoamérica han fallecido por COVID-19 más de 34,000 personas y hay 617,000 contagios.

Ante la rápida progresión de la pandemia en la región, los presidentes de Perú, Colombia, Chile y Uruguay se reunieron en videoconferencia para tomar medidas frente a la crisis.

Además del costo en vidas, las repercusiones económicas de la pandemia serán enormes. Un informe de la Comisión Económica para América Latina (CEPAL) y de la Organización Internacional del Trabajo (OIT) publicado el jueves, estima que la pandemia generará 11.5 millones de desempleados en la región este año. Y la contracción de la economía será de 5.4%, la peor desde 1930.

Perú es el segundo país de la región con el mayor número de contagios y decesos, con cerca de 110,00 y 3,100, respectivamente.

La mayoría de hospitales de Lima están saturados, indicó el jueves la oficina del defensor del pueblo, que supervisa el respeto de los derechos humanos.

En los establecimientos de salud “faltan equipos de bioseguridad para el personal, camas UCI (Unidad de Cuidados Intensivos), ventiladores mecánicos, oxígeno, pruebas de descarte, entre otros dispositivos e insumo”, dijo la oficina.

En México, hasta las 2:00 pm de este viernes se habían registrado había 62,527 contagiados y se registró un récord de fallecimientos diarios, 479, con lo que el número de muertos llegó a 6,989.

Contagios y deportados

Chile, un país de 18 millones de habitantes, cuenta con más de 57,000 casos y los fallecimientos aumentaron 29% en las últimas 24 horas, hasta alcanzar 589.

“Se trata de una batalla descomunal de la cual nadie puede desmarcarse”, comentó el ministro de salud, Jaime Mañalich.

Muchos chilenos rompieron en los últimos días el confinamiento para manifestarse y reclamar ayudas alimentarias. La pandemia disparó el desempleo y el hambre en los barrios más pobres.

Argentina también registró un enorme aumento de casos. Cerca del 90% de las afectaciones se encuentran en Buenos Aires y su periferia, en total unos 14 millones de habitantes. El balance de fallecidos en el país es de 416.

En Guatemala, el presidente Alejandro Giammattei recriminó a la administración de Donald Trump la deportación de migrantes contagiados.

“Entendemos que Estados Unidos quiere deportar gente, pero lo que no entendemos es que nos manden los vuelos todos contaminados”, dijo.

En Haití, en la mayor cárcel de Puerto Príncipe, superpoblada e insalubre, hay presos que dieron positivo por coronavirus, de acuerdo con el directo del penal.

“Hemos librado una dura batalla para evitar eso, pero, desgraciadamente, ha pasado”, dijo Charles Nazaire Noel.

Regreso a la normalidad

En Europa, países como Francia, Italia o España avanzan lentamente en la salida del confinamiento.

Tras dos meses de encierro, los italianos recuperan poco a poco la libertad. Pero, insatisfechos con la ayuda asignada e irritados por las directivas poco claras, muchos comerciantes se niegan a abrir sus tiendas en el país pese al llamado del gobierno para reactivar el sector.

“Aún si tuviera abierto no trabajaría, porque no hay clientes, ni turistas. Los italianos en general tampoco quieren ir por ahora al restaurante”, dijo Pietro Lepore, dueño del Bar Harry en el corazón de Roma.

El ministro de economía francés, Bruno Le Maire, advirtió que sus connacionales deben prepararse a que la crisis sanitaria provoque “quiebras y despidos en los próximos meses”. Francia anunció que la segunda vuelta de las elecciones municipales que había sido postergada por la epidemia se realizará el 28 de junio.

En Rusia se registró su número más alto de muertos diarios, 150 en las últimas 24 horas, y el gobierno advirtió que prevé un alza “significativa” de muertes en mayo. La nación tiene más de 317,000 casos y 3,099 fallecidos, según las cifras oficiales. Se estima que el PIB debería contraerse 9.5% en el segundo trimestre.

China, donde apareció el virus que ha dejado 330,000 muertos en todo el planeta, volvió a responder a las críticas de Estados Unidos que la acusa de haber tardado en reaccionar.

El primer ministro chino, Li Keqiang, declaró el viernes que su país obtuvo “un gran éxito estratégico” en su combate contra la enfermedad.

En su discurso de apertura anual en el parlamento, Li dijo que la inmensa tarea que queda por hacer frente a las consecuencia del virus para la economía china.

Por primera vez en su historia reciente, Pekín no fijó un objetivo de crecimiento para este año ya que es incapaz de calcular por ahora el impacto de la pandemia.