10 de septiembre 2020 | 5:00 am

El gobierno federal espera recaudar menores recursos en 2021 por el cobro del Impuesto Especial sobre Producción y Servicios (IEPS), aplicado en alimentos no básicos con alta densidad calórica, también conocidos como comida chatarra.

La disminución deriva de una proyección más precavida ante la situación económica adversa del país y en menor medida a las nuevas leyes impuestas a los alimentos ultraprocesados.

La Iniciativa de Ley de Ingresos de la Federación (ILIF) para 2021 estima que por papas fritas, panecillos, dulces, golosinas empaquetadas, chocolates, helados y demás, ingresen 21,479.1 millones de pesos, lo que es 9.7% menos en términos nominales con respecto a lo que se proyectaba obtener para este año.

Nominal se refiere a que los montos considerados están en precios actuales, contando la inflación.

Hubo una disminución para estos artículos para la proyección de recaudación en 2021 con respecto a la del 2020. Las autoridades son precavidas en sus estimaciones que tienen para la fiscalización del siguiente año ante la situación económica actual del país

dijo Guillermo Mendieta, integrante de la comisión técnica de auditoría fiscal del Colegio de Contadores Públicos de México.

Añadió que la Secretaría de Hacienda y Crédito Público tomó en cuenta que tiendas misceláneas, restaurantes y otros comercios cerraron durante la pandemia por COVID-19, lo que impedirá la recolección de estos impuestos para la federación.

La Asociación Nacional de Pequeños Comerciantes (Anpec) estima que cerca de 150,000 tiendas de abarrotes cerraron sus cortinas hasta finales de julio, lo que representa casi 20% del total de estos establecimientos en México.

En tanto, la Cámara Nacional de la Industria Restaurantera y Alimentos Condimentados (Canirac) calcula que 90,000 restaurantes –el 14% de todos los establecimientos registrados por el Inegi– dedicados a la venta de comida y bebida también cerraron. La Cámara prevé que entre el 20% al 25% del total de estos negocios siga el mismo destino.

Los restaurantes que reabrieron al 30% de su aforo apenas reciben el 15% de comensales

Prohibición de venta a menores y nuevo etiquetado afectan

En menor medida, las nuevas leyes impuestas a la venta de comida y bebida de alimentos altos en azúcares, sodio y calorías, son una de las razones por las que se espera una menor recaudación de IEPS en los artículos para el siguiente año.

La ley para prohibir su venta a menores de edad en algunos estados del país, así como el nuevo etiquetado de advertencia pudieron influir en el estimado de recaudación propuesta para el 2021

comentó Mendieta, quien también es socio de la firma Mendieta y Asociados.

Apenas el mes pasado, los congresos locales de Oaxaca y Tabasco aprobaron la ley que prohíbe la venta de alimentos y bebidas ultraprocesados a menores de edad en establecimientos que van desde tiendas misceláneas, autoservicios y de conveniencia.

En otros estados, incluidos la Ciudad de México, la idea toma fuerza y se pone en la mesa de discusión política.

Esta ley les puede costar a las empresas 287 mdd al año

Mientras que la nueva norma para el etiquetado frontal y de advertencia de alimentos y bebidas no alcohólicas entrará en vigor el próximo 1 de octubre.

Ambas acciones tienen como objetivo reducir el consumo de estos alimentos dañinos para la salud entre la población, que afecta al menos a 7 de cada 10 mexicanos, de acuerdo al Instituto Nacional de Salud Pública de México.

Además, uno de cada 20 niños menores de 5 años y uno de cada tres entre los seis y 19 años padece sobrepeso u obesidad en el país, según datos del Fondo de la Naciones Unidas para la Infancia (Unicef).

Bebidas saborizadas y energéticas al alza

En el caso de las bebidas saborizadas (refrescos y jugos) y las energéticas, el gobierno espera recaudar más en concepto de IEPS para el ejercicio del próximo año.

En el primer caso se estima que llegue a 29,000.5 millones de pesos, 1.2% más que lo previsto para 2020. Para el segundo, se espera recaudar 283.6 millones de pesos, un alza de 2,344%, pues para este año apenas se proyectaban 11.6 millones, de acuerdo al ILIF.

El IEPS es un impuesto especial que se aplica a la producción de ciertos bienes y a determinados servicios. Estos por lo general causan un perjuicio social o su consumo no es deseado y entró en vigor en México en 1980.

Otros bienes que están gravados por e impuesto son bebidas alcohólicas y cerveza, alcoholes, alcohol desnaturalizado y mieles incristalizables, tabaco labrados, gasolinas y diésel, combustibles fósiles y plaguicidas.