
PIB de Estados Unidos sorprende al crecer 3.4% en el 3T26 pese al aumento en el precio de los combustibles
El repunte del PIB de Estados Unidos contrasta con la percepción pesimista que tienen los hogares en un entorno altamente político.
La economía de Estados Unidos creció más de lo esperado en el tercer trimestre, ya que un resistente gasto de los consumidores y la inversión empresarial impulsada por la inteligencia artificial (IA) compensaron con creces el impacto del aumento de los precios del petróleo derivado del conflicto en Oriente Medio.
El Producto Interno Bruto (PIB) aumentó a una tasa anualizada del 3.4% el último trimestre, indicó el jueves la Oficina de Análisis Económico del Departamento de Comercio estadounidense en su estimación preliminar del PIB del tercer trimestre.
Los economistas encuestados por Reuters estimaban una expansión del 3.2%. Las previsiones oscilaban entre una tasa de crecimiento del 1.0% y del 4.2%.
PIB de Estados Unidos sube en medio de tensiones políticas
La solidez del crecimiento contrasta radicalmente con la visión pesimista que tienen los hogares estadounidenses de la economía, reflejada en los índices de aprobación del presidente Donald Trump, que se encuentran en mínimos históricos, y en un fuerte deterioro de la confianza de los consumidores.
El informe se publicó menos de una semana antes de las elecciones de mitad de mandato del martes, que determinarán el control del Congreso.
La economía se está expandiendo a un ritmo muy superior al que algunos responsables de la Reserva Federal (Fed) consideran la tasa de crecimiento no inflacionaria, situada en torno al 2%. El miércoles, el banco central estadounidense mantuvo su tasa de interés de referencia en el rango del 3.75%-4%, al tiempo que reconoció que la inflación “sigue siendo elevada”.
Los economistas esperan que la Fed suba las tasas en diciembre. El presidente del organismo, Kevin Warsh, dijo a los periodistas que “la actividad económica se está expandiendo a un ritmo fuerte”, y señaló que “aunque persiste la incertidumbre, debida en parte a los acontecimientos geopolíticos, el gasto interno se ha mostrado resistente”.
Dudas por un repunte impulsado por la IA
Dado el creciente peso del gasto relacionado con la inteligencia artificial (IA), algunos economistas señalaron que el fuerte crecimiento del PIB probablemente no reflejaba la realidad de la economía.
Los inversionistas se centran cada vez más en el aumento de los costos de los proyectos de IA a largo plazo, cuya rentabilidad es incierta.
Las empresas tecnológicas han solicitado préstamos por enormes sumas durante el último año para financiar el gasto en IA, lo que supone un riesgo potencial a la baja para el gasto en equipamiento. Aun así, los economistas sí esperaban que este pilar de apoyo se debilitara, aunque era probable que se produjera un retroceso en el gasto.
El gasto de los consumidores, que representa más de dos tercios de la economía, aumentó a un ritmo del 3.8% en el trimestre de julio a septiembre, tras crecer a una tasa del 3.8% en el segundo trimestre.
Los despidos, en mínimos históricos, y la contratación moderada están contribuyendo a sostener el gasto, aunque los aumentos salariales se han quedado en ocasiones por detrás de la inflación.
Sin embargo, los hogares también han estado ahorrando menos y echando mano de sus ahorros para financiar el gasto. Con los precios promedio de la gasolina aún por sobre los 4 dólares el galón, a medida que se prolonga la guerra de Estados Unidos e Israel contra Irán, los economistas anticipaban una desaceleración del gasto de los consumidores.
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