La decisión sorpresiva de Banco de México (Banxico) de elevar la tasa de referencia a 4.25% podría no ser la última; incluso, podría llegar hasta 5% para el cierre de este año. De ser así, no representará una “restricción ni un estimulante” para la economía mexicana, indicó el director de Moody’s Analytics para América Latina, Alfredo Coutiño.

El banco central tiene espacio para seguir subiendo la tasa de interés hasta al menos 5% para finales del año sin que ello la convierta en una restricción para la actividad económica

dijo Coutiño a EL CEO. 

La política monetaria en México es claramente expansiva; se mantiene como un estímulo para la demanda interna y consecuentemente para la economía. A su parecer, la tasa de interés real y nominal de Banxico se encuentran todavía por debajo de la tasa de interés neutral (aquella que le permite a la economía crecer sin freno ni estímulo).

De acuerdo con Coutiño, la tasa de interés neutral nominal se estima en el rango de 5% a 5.5%, por lo que la tasa de 4.25% apenas acortó la distancia, “pero de ninguna manera se ha vuelto restrictiva. Incluso con base en los estimados del Banxico, la tasa implícita nominal neutral se sitúa en 5.6%”.

Ante el crecimiento de la inflación en la primera quincena de junio (6.02%), el subgobernador de Banxico, Jonathan Heath planteó que si la inflación local no regresa a niveles cercanos al 5%, la autoridad monetaria deberá tomar medidas. 

 

 

El problema de permitir que la inflación persista es que genera una inercia de ajuste de precios hacia adelante, en donde quienes determinan precios a diario se ven en la necesidad de aumentar precios porque no ven acciones de las autoridades para detener el alza inflacionaria, dijo el directivo de Moody’s. 

“La acción monetaria de Banxico fue en la dirección correcta y no tenía que haberse esperado a sincronizarse con la Fed. Una de las tareas de un banco central efectivo es su habilidad para poder adelantarse a efectos desfavorables y actuar anticipadamente para desactivar los riesgos potenciales”, planteó Coutiño.

México puede perder atractivo 

El especialista de Moody´s comentó que México ha perdido cierto atractivo en el último año y ello se refleja especialmente  en la salida de inversiones del mercado de bonos. En caso de que se incremente hasta 5% la tasa de referencia, el país podría perder atractivo, pero todo dependerá de los ajustes que realicen sus pares, Brasil (4.25%) y Chile (0.5%). 

Si la normalización monetaria se retrasa o avanza a menor velocidad que los competidores latinoamericanos, entonces existe la posibilidad de que el país pierda más atractivo para los inversionistas

indicó Coutiño

Brasil inició la normalización monetaria desde marzo, aunque la inflación es más alta y el rendimiento real es más negativo, comentó Coutiño. Estimó que la tasa de interés pueda terminar en 6.50% al final del año con una inflación posiblemente a la baja, ante la respuesta monetaria del banco central brasileño. 

En el caso de Chile, mencionó que la inflación va al alza y el banco central no ha respondido tan bien. “Creo que Chile va a ser forzado al igual que México a subir la tasa pronto”. 

Banxico ¿con mandato dual? 

Con la llegada de Arturo Herrera como próximo gobernador de Banxico y considerando su postura como secretario de Hacienda, “al extrapolarlo, podríamos decir que sería un gobernador con enfoque más pro-acomodaticio”, consideró Coutiño.

El especialista percibe una junta de gobierno con un enfoque hacia una política monetaria más laxa, es decir, que a cambio de permitir más crecimiento también acepte más inflación.  

Bajo el mandato monetario actual, representa una desviación que podría no ser bien vista por los mercados. Al final, si el nuevo equipo de la Junta quiere más crecimiento, entonces deberían dejar de oponerse al mandato monetario dual y adoptarlo de manera constitucional

dijo el especialista

Aclaró que esto no tiene nada de malo siempre y cuando también la disciplina fiscal se eleve a mandato constitucional, “de tal forma de poder blindar la política monetaria de la injerencia del área  política”.

Arturo Herrera sería el cuarto integrante de la junta de gobierno del banco central que es elegido por el presidente Andrés Manuel López Obrador. Jonathan Heath, Gerardo Esquivel y Galia Borja también fueron elegidos por el mandatario.