Lavado de dinero y revisión del T-MEC, riesgos que deberán sortear los bancos mexicanos en este 2026
Los bancos mexicanos se enfrentarán a diversos retos durante este 2026, en el marco de un panorama que augura deterioro dentro del sector debido a factores internos y externos como la revisión del Tratado entre México, Estados Unidos y Canadá (T-MEC), las medidas proteccionistas de la Unión Americana, cambios en la política nacional e incluso riegos de lavado de dinero, uno de los temas clave.
Así lo reveló el último reporte realizado por Fitch Ratings, donde la agencia remarcó que los posibles nexos con el crimen organizado en el sector financiero siguen siendo uno de los temores presentes dentro del mercado, especialmente luego de los casos señalados por el Departamento del Tesoro estadounidense el año pasado.
La dependencia estadounidense señaló a mediados de 2025 a tres financieras mexicanas, CIBanco, Intercam y Vector, de lavar millones de dólares para los cárteles del país y facilitar pagos para la adquisición de productos químicos, lo que derivó en sanciones de la Comisión Nacional Bancaria y de Valores (CNBV) y una disolución paulatina de las instituciones.

Panorama de los bancos mexicanos
Sumado a los temores que generan desequilibrio dentro del sector, el informe señaló que la calificación de las instituciones del país depende en gran medida de la confianza de los accionistas, que siguen siendo sensibles a las condiciones del Entorno Operativo (EO). Aunque los cambios internos podrían cambiar la calificación en un corto o mediano plazo.
Además, la calificadora prevé que los principales bancos mexicanos mantengan su liderazgo dentro del sector nacional, donde actualmente controlan el 65% y 70% de los activos, préstamos y depósitos, incluso frente a la creciente competencia digital, gracias a sólidas franquicias y modelos de negocio diversificados.
El crecimiento crediticio, por otro lado, podría ser moderado a través de una suscripción prudente centrada en segmentos de menor riesgo y productos minoristas garantizados, respaldado por una gestión de riesgos sólida que mantiene contenidos las amenazas estructurales y de mercado.
Sumado a ello, Fitch señala que el financiamiento y la liquidez son amplios en el sector nacional, gracias a una combinación basada en depósitos y el cumplimiento de las métricas regulatorias. La capitalización también se encuentra estable por las reservas regulatorias y la capacidad de absorción de pérdidas.
Bancos mexicanos mantiene resiliencia
A pesar de que la calidad de los activos nacionales se ha mantenido estable, la calificadora espera un deterioro gradual y prevé que los costos crediticios se mantengan en o cerca de sus niveles máximos en el corto y mediano plazo, por lo que los bancos del país deberán mantenerse resilientes ante los cambios.
La tendencia marca que, aunque las ganancias deberán seguir presentando márgenes estables, el crecimiento de los ingresos se está desacelerando a medida que los recortes de las tasas oficiales reducen los ingresos netos por intereses, afectando la rentabilidad y los costos crediticios durante el 2026.
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