Inflación en cigarros alcanza su nivel más alto desde 2011; refrescos siguen la tendencia alcista
La inflación registrada en enero tuvo un impacto directo en el bolsillo de los consumidores. Entre los productos más afectados estuvieron el refresco y el tabaco, lo que llevó al precio de los cigarros a su nivel más alto desde 2011.
De acuerdo con el Instituto Nacional de Estadística y Geografía (Inegi), la variación mensual del precio de los cigarros en México fue de 14.51% en enero, el nivel más alto en los últimos 15 años. La cifra solo es superada por enero de 2011, cuando el aumento mensual alcanzó 17.58%.
En años recientes, los incrementos habían sido más moderados. El último repunte relevante ocurrió en enero de 2020, cuando la variación mensual fue de 8.76%, casi la mitad del aumento observado al inicio de este año.

Además de cigarros, los refrescos son otra ‘víctima’
El alza de precios no se limitó al tabaco. Los refrescos también registraron un incremento significativo, derivado de los ajustes fiscales aplicados tanto a bebidas azucaradas como a versiones sin azúcar.
En este caso, se acordó un aumento en el Impuesto Especial sobre Producción y Servicios (IEPS) de 3.08 pesos por litro para bebidas con azúcar y de 1.50 pesos por litro para las versiones light o cero.
Con el ajuste, se presionó los precios al consumidor y provocó una variación mensual de 5.53% en enero, el mayor incremento desde enero de 2014, cuando la inflación mensual de los refrescos se ubicó en 12.81%.
Como parte de los compromisos asumidos por la industria, las empresas acordaron reducir en 30% el contenido de azúcar, evitar publicidad dirigida a menores de edad y diferenciar los precios entre bebidas azucaradas y aquellas sin calorías.
IEPS, la principal causa del repunte
El aumento en los precios de cigarros y refrescos responde principalmente al incremento del IEPS, aprobado dentro del Paquete Económico 2026 presentado por la Secretaría de Hacienda y Crédito Público (SHCP).
Este ajuste fiscal impacta de manera directa a las bebidas azucaradas, aquellas con endulcorantes y los tabacos labrados. Como resultado, el rubro de mercancías alimenticias —que incluye bebidas y tabaco— registró una tasa anual de 6.13% en enero de 2026.
Ante este escenario, la presidenta de México, Claudia Sheinbaum, ha señalado en ocasiones anteriores que el objetivo de estos incrementos no es afectar a las empresas, sino fomentar hábitos más saludables entre la población.
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