22 de febrero 2019 | 5:00 am

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El Instituto Mexicano del Seguro Social (IMSS) quiere acortar la brecha de desigualdad laboral con un programa piloto para atender a las y los trabajadores del hogar, aunque el camino que enfrentará será complicado, debido a la saturación de sus servicios y la persistente discriminación.

Con este programa, el Instituto dará acceso a servicios de salud, seguridad social, pensión y prestaciones como velatorios o guarderías.

De acuerdo con datos del INEGI, hasta el cuarto trimestre de 2018, 2.3 millones de personas eran trabajadores del hogar, de las cuales 90% eran mujeres.

El reto para el IMSS no es sencillo, ya que enfrenta la saturación que tiene para dar cobertura a los trabajadores, especialmente en zonas menos urbanizadas en las que no existen clínicas u hospitales.

Actualmente brinda atención a 80 millones de derechohabientes, es decir, a seis de cada 10 mexicanos, de los que 67.5 millones son asegurados y sus familias, y el resto corresponde a estudiantes y beneficiarios de programas sociales.

La Secretaría de Trabajo deberá revisar el alcance de la seguridad social para que las trabajadoras tengan acceso a las prestaciones, porque los sistemas de seguridad social son deficientes

Indra Rubio, coordinadora del proyecto de trabajo de cuidados en Oxfam México.

El gobierno federal también tendrá que trabajar para informar a las trabajadoras sobre sus derechos para que los hagan valer y fortalecer.

Las cuotas para el programa están establecidas y variarán de acuerdo al nivel del salario.

Una trabajadora del hogar que gane el salario mínimo (3,171.74 pesos al mes), deberá pagar una cuota de 904.22 pesos al mes al IMSS, que no ha especificado si la hará la trabajadora o el patrón.

El IMSS dará los detalles completos del programa la próxima semana. Por lo pronto, ha dicho que tendrá diferentes etapas y la inscripción se realizará por medio de un micrositio en su página de internet, o de forma personal en las subdelegaciones del Instituto.

El programa piloto es una buena forma de garantizar que el proceso de cobertura para las trabajadoras del hogar al sistema de seguridad social sea eficiente y que tome en cuenta los retos que se pueden presentar en su implementación

Laura García, directora de Fondo Semillas, que apoya a grupos y organizaciones de mujeres.

Las especialistas consultadas coinciden en que, el fallo de la Suprema Corte de Justicia de la Nación en el que determinó que las empleadas del hogar deben contar con seguridad social obligatoria fue clave para este programa, el cual tomó relevancia con la película ‘Roma’ del productor Alfonso Cuarón.

No obstante, el camino para mejorar las condiciones laborales de las trabajadoras del hogar aún es largo, ya que enfrentan otras problemáticas como discriminación y desigualdad de género.

Las mujeres perciben en esta ocupación menores ingresos que los hombres. En el caso de las mujeres 74.9% obtienen hasta dos salarios mínimos, mientras en ellos la proporción en este rango de ingresos es de 41.4%.

A esto se suma que a mayor ingreso aumenta la diferencia por género. Mientras 22.1% de los hombres reciben más de tres salarios mínimos, solo 3.9% de las mujeres alcanzan ese monto.

Además, 96% de las trabajadoras del hogar no cuenta con un contrato escrito de trabajo en el que se especifiquen sus actividades y sólo 2.4% están registradas ante el seguros social de forma voluntaria, de acuerdo con Fondo Semillas.

Otro de los grandes problemas que enfrentan es la discriminación, 57.1% de las mujeres de 18 años y más que se ocuparon en 2017 como trabajadoras remuneradas del hogar dijo que se respetan poco o nada sus derechos, de acuerdo con la Encuesta Nacional sobre Discriminación (Enadis) del INEGI.

La medida resulta importante, cuando en el país, el trabajo doméstico no remunerado alcanzó un valor de 5.1 billones de pesos, equivalente a 23.3% del Producto Interno Bruto (PIB) durante 2017, de acuerdo con el INEGI.  

Fondo Semillas desconoce los aspectos específicos del programa, como el sistema de aportaciones al seguro y el fondo para el retiro; sin embargo, durante el proceso de la implementación trabajarán de la mano con el IMSS para realizar los ajustes que garanticen la cobertura a todas las empleadas de este sector.

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