24 de octubre 2018 | 5:00 am

La importación de petróleo por parte de Pemex amenaza con convertirse en un evento constante en el corto plazo.

Pemex importará 1.4 millones de barriles de petróleo ligero para acelerar la producción de gasolinas y diésel, lo que le dará un margen de entre 15 y 18 días extra de producción del petrolífero, pero a decir de los especialistas, estas compras al exterior tendrán que continuar en el futuro.

La petrolera comprará a Estados Unidos cuatro cargamentos de 350,000 barriles, cada uno, de crudo ligero Bakken –el cual se obtiene mediante la técnica de fractura hidráulica o fracking–,  los cuales llegarán en noviembre.

Bajo el supuesto de que Pemex envíe a las refinerías unos 80,000 barriles por cada cargamento que reciba, le daría entre 16 y 18 días extra de producción, considerando que descargar los buques tarda por lo menos tres días.

Pero ahora la empresa productiva del estado no solo enfrenta la presión de acelerar la producción tanto de crudo como de gasolinas y diésel, sino de mantener la exportación de la mezcla mexicana, la cual requiere de una mayor proporción de crudos ligeros para mantener su atractivo.

Es un primer paso y existe posibilidad de aumentar las importaciones ante la caída de la producción, para asegurar que la mezcla mexicana no pierda calidad en los mercados internacionales. Se le pone ligero para acondicionarla, si lleva más pesado nadie la comprará

Ramses Pech, consultor de Caraiva y Asociados.

Además, esto ayudaría a mantener los precios del crudo mexicano, el cual cotiza por arriba del  estadounidense WTI. El martes cerraron en 71.43  y 66.18 dólares por barril, respectivamente.

El presidente electo, Andrés Manuel López Obrador, calificó la compra como un fiasco “(…) Es una muestra más del gran fracaso de la política económica neoliberal o neoporfirista de los últimos 30 años. Además de corruptos e ineficientes son unos cinicazos. Perdón, pero me chocan”, publicó el martes en Twitter.

Pemex cuenta con seis refinerías, pero su tecnología ya no es apta para procesar el crudo pesado y ultrapesado que es el que produce en mayor cantidad.

Del total de la producción petrolera de México, el 58.20% es de crudo pesado, 34.64% de ligero y 7.16% de súper ligero. Al cierre de agosto, Pemex produjo 629,129 barriles diarios de crudo ligero, 11.63% que un mes antes, sin embargo, la producción de ultraligero cayó 38.20%.

“Cada vez tenemos menos crudo ligero, las importaciones van a ir subiendo y eso explica un poco el anuncio político de López Obrador de que vamos a dejar de exportar petróleo, pero se va a encontrar con una coyuntura en la que México va a disminuir la producción” comentó Miriam Grumstein, investigadora de Mexico Center Rise University.

Agregó que parte de esto obedece no solo a los recortes al presupuesto que ha sufrido Pemex, sino a la “pésima administración” que ha tenido.

Mientras que la inversión física presupuestaria para hidrocarburos sumó 328,025 millones de pesos, al cierre de 2017 pasó a 191,082 millones. No obstante, la deuda financiera de Pemex sumó 2.07 billones al cierre de junio de este año.

En este contexto, Fitch puso en revisión la calificación de la petrolera al señalar el continuo deterioro del perfil crediticio de la empresa debido a los altos niveles de transferencias al gobierno federal y además, dijo que los cambios en la estrategia de negocios podrían acelerar el debilitamiento de su estructura de capital.

Este anuncio se dio un día después de que López Obrador expresó que en el mediano plazo y como parte del rescate de la industria petrolera, México dejará de exportar crudo para procesarlo todo para el consumo interno.

Sin embargo, la producción de Pemex ha caído a mínimos históricos. En los primeros ocho meses fue de 1.87 millones de barriles, muy lejos de los 3.38 millones de 2014.

Aún así, en 2017 la exportación de crudo le dejo a México 20,023 millones de dólares. De esta forma, el total de ingresos petroleros representan 19.06% de los ingresos del país.

Nos están poniendo entre la espada y la pared. Tenemos una riesgo en la calificación. López Obrador se va a encontrar con un panorama muy difícil: compromisos de gasto muy alto y sin dinero. Y esta creando mucha inseguridad, un país que necesita dinero no puede tener un clima inseguro, está muy ambivalente en sus afirmaciones

Miriam Grunstein .

Los especialistas coinciden en que la solución para que México no importe más crudo, se requiere de la participación de privados en la producción de petróleo.