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27 de noviembre 2018 | 2:49 pm

Gerardo Esquivel, será uno de los nuevos subgobernadores del Banco de México con los que Andrés Manuel López Obrador configurará la Junta de Gobierno del instituto central con una mayor diversidad, con economistas egresados de instituciones como el ITAM y la UNAM.

Al igual que Jonathan Heath, quien fue propuesto para sustituir al subgobernador Manuel Ramos Francia, Esquivel ha sido un crítico del banco central, así como del bajo crecimiento de la economía en las ultimas tres décadas, además ha mostrado su inclinación a que Banxico tenga un mandato dual.

Gerardo Esquivel es académico del Colegio de México y la UNAM desde hace 20 años y es uno de los principales consejeros de Andrés Manuel López Obrador; fue uno de los autores de ‘Pejenomics II’, el manifiesto económico de AMLO. Estaba nominado para ser el titular de la Subsecretaría de Egresos de Hacienda y en los últimos meses trabajó con Carlos Urzúa para el diseño del Paquete Económico del 2019.

El doctor en Economía por la Universidad de Harvard es especialista en temas como desigualdad, así como en las repercusiones sociales y económicas del salario mínimo, además, ha publicado diversos estudios sobre la política monetaria y fiscal de México.

Banxico ¿menos agresivo?

En varias ocasiones, Esquivel criticó la política monetaria de Banxico por ser demasiado estricta. En 2013, cuando la economía se contrajo, dijo que esto se debió en parte a las altas tasas de interés, que permitieron una apreciación cambiaria -poco justificada- lo que condujo al estancamiento de las exportaciones mexicanas.

Esquivel ha expresado durante muchos años su preocupación por la creciente desigualdad en México y es un experto en crecimiento económico. En varias ocasiones criticó la política monetaria de Banxico por ser demasiado estricta

escribieron economistas de Bank of America (BofA) en un reporte.

Por ello ven a la Junta de Banxico inclinándose hacia el lado moderado después de los nuevos nombramientos, lo que apoya su visión de que el banco central no subirá mucho más su tasa de interés, que se ubica en 8%, un máximo desde la crisis de 2008.

“La nominación de Esquivel es otro de los factores que ha apoyado la disminución en el nerviosismo por las políticas de la nueva administración, el mercado considera que su integración a la Junta de Gobierno no representa un riesgo para la política monetaria”, dijo Gabriela Siller, directora de análisis económico de Banco Base.

El mandato dual

En el estudio ‘Los grandes problemas de México’, Esquivel recomienda realizar algunos ajustes a la estrategia de objetivos de inflación del Banco de México, así como valorar la alineación de los objetivos del Banco con el objetivo dual de la Reserva Federal de Estados Unidos.

Para que México pueda poner en marcha políticas macroeconómicas anticíclicas, recomienda que se amplíe el mandato del Banco de México y se modifiquen las reglas de responsabilidad hacendaria vinculando las decisiones a la manutención de un déficit estructural máximo y a un presupuesto equilibrado en cada ejercicio.

Aunque economistas como Jonathan Heath y el gobernador del Banco de México consideran que el mandato dual resulta innecesario.

Es solo un argumento político que no tiene realmente mucho sentido a nivel económico. Básicamente, la conducción de la política monetaria no cambiaría con el mandado dual, es hasta cierto punto irrelevante

dijo Heath en una entrevista previa.

El mando dual implica que el banco central no solo tenga entre sus objetivos preservar el valor adquisitivo de la moneda, sino velar por el crecimiento económico.

Desigualdad y salario mínimo

Mejorar el salario mínimo y combatir la desigualdad social han sido dos de los estandartes de batalla de Esquivel en los últimos años, algo que la ha granjeado críticas de sus opositores, quienes aseguran que elevar el mínimo presiona la inflación

En 2014 surgió el debate para aumentar el salario mínimo, en los que Esquivel fue uno de los principales impulsores. En México, 8.55 millones de las personas viven con un salario mínimo de 2,694.98 pesos al mes ya sea en el sector formal o informal. Este ingreso no es suficiente para que esos trabajadores accedan a la canasta alimentaria y la no alimentaria que vale 3,027.30 pesos, según cifras a octubre del (Coneval).

La discusión consiguió llevar al salario mínimo de 73 pesos a 80.04 pesos en el 2017.

“Es más probable que Esquivel tolere al mínimo aumentos salariales, que él ha apoyado explícitamente como parte de la agenda de AMLO”, dijo BofA.

Por lo pronto la nueva Junta de Gobiernom que comenzará a operar a partir del 2019, deberá enfrentar una inflación que aún se encuentra fuera de la meta del banco central, así como tres probables aumentos en la tasa de la Reserva Federal.