
Estados Unidos ratifica arancel de 17.09% al tomate mexicano; podría darse un aumento
El falló sobre la ratificación de arancel al tomate mexicano, abre la puerta a una nueva evaluación que podría modificar la tasa arancelaria.
La Comisión de Comercio Internacional de Estados Unidos (ITC, por sus siglas en inglés) ratificó que el arancel de 17.09% impuesto al tomate mexicano debe mantenerse, al concluir que continúan existiendo condiciones de daño para la industria estadounidense.
De acuerdo con el diario Reforma, la decisión, derivada de una revisión extraordinaria, mantiene vigente el gravamen aplicado a las exportaciones mexicanas de tomate desde el pasado 14 de julio de 2025.
Los aranceles continúan sustentados en la Ley de Aranceles de 1930, que permite a las autoridades estadounidenses revisar sus determinaciones cuando existen indicios de cambios en las condiciones del mercado, como ocurrió en este caso tras señales detectadas en enero.

Posibilidad de cambios en el arancel al tomate
El fallo de la ITC también abre la puerta a una nueva evaluación por parte del Departamento de Comercio de Estados Unidos (DOC), que podría modificar la tasa arancelaria para el periodo 2025-2026.
La revisión ordinaria del DOC se llevará a cabo durante julio y estará enfocada en recalcular el margen de dumping, es decir, la diferencia entre el precio al que el tomate mexicano se vende en Estados Unidos y su costo de producción o su precio en el mercado de origen.
Con base en los resultados de esta investigación, las autoridades estadounidenses determinarán si el arancel se mantiene, aumenta o disminuye.
En este contexto, la Asociación Mexicana de Horticultura Protegida (AMHPAC), que representa a los productores exportadores de tomate, solicitó desde el lunes a sus afiliados enviar información de manera voluntaria para fortalecer la defensa del sector ante las autoridades de Estados Unidos.
Incremento del arancel sería una “catástrofe”
Ante la posibilidad de un aumento en los gravámenes, la organización advirtió que elevar el arancel a niveles de entre 25% y 30% representaría una “catástrofe” para la industria mexicana.
Por su parte, la Confederación de Asociaciones Agrícolas del Estado de Sinaloa (CAADES) informó en meses recientes que para el ciclo agrícola otoño-invierno 2025-2026 se prevé una reducción de 30% en la superficie destinada al cultivo de tomate, al pasar de 11,500 hectáreas en la temporada anterior a 8,000.
Además, productores del sector han advertido sobre el riesgo de que las autoridades estadounidenses exijan el pago retroactivo de la diferencia entre el arancel de 17.09% ya cubierto y una eventual nueva tasa, lo que añadiría presión financiera a la industria.
Un conflicto con casi tres décadas de historia
El arancel actual tiene su origen en una investigación antidumping iniciada entre 1995 y 1996, después de que la Florida Tomato Exchange acusara a los productores mexicanos de incurrir en prácticas de comercio desleal.
Aunque el procedimiento quedó suspendido tras la firma del Acuerdo de Suspensión del Tomate, dicho convenio concluyó en 2025, lo que permitió al gobierno estadounidense reactivar la investigación y restablecer el gravamen.
De acuerdo con las reglas del procedimiento, el arancel vigente fue calculado utilizando referencias de precios de hace aproximadamente 30 años, debido a que el marco legal de la investigación impidió incorporar información más reciente.
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