24 de febrero 2021 | 11:02 am

El reporte que hizo la Auditoría Superior de la Federación (ASF) sobre la cancelación del Nuevo Aeropuerto Internacional de México (NAIM) que se construía en Texcoco, Estado de México, ha generado polémica y sobre todo dudas de cuánto le costará al país haber parado este proyecto.

La ASF a cargo de David Colmenares, hizo la entrega del tercer informe de la Cuenta Pública del primer año de gobierno de Andrés Manuel López Obrador el pasado 19 de febrero. 

En dicha entrega se incluyó el reporte de los costos por la cancelación del NAIM, el cual estimó por un total de 331,996.5 millones de pesos, lo que representa más del triple del costo que había estimado el gobierno por 100,000 millones de pesos. 

Una vez que se dio a conocer esta información, el presidente López Obrador pidió a la ASF revisar bien sus datos y en la noche del lunes 22 de febrero, la Auditoría envió un comunicado afirmando que su cálculo tenía “inconsistencias técnicas”. 

Al siguiente día, el secretario de Hacienda y Crédito Público, Arturo Herrera, publicó un video en su cuenta de Twitter explicando en qué se había equivocado la ASF y aseguró que el 75% del cálculo que hicieron en su reporte era erróneo. 

No se debe contar doble vez 

Adriana Hernández Hortiales, asesora privada de finanzas públicas, explicó que el error de la ASF se debió a que contó dos veces una partida de dinero. 

Lo que hizo la ASF fue sumar los costos económicos (78,127.2 millones de pesos) y los costos financieros (84,915 millones de pesos) de la cancelación del aeropuerto, pero lo que debió hacer es restar parte de los costos financieros. 

La ASF sumó lo que le prestaron  al gobierno y lo que se gastó para pagar esa deuda del aeropuerto, pero no restó lo que tenía en ese momento para pagar. Por eso se hace el neteo

dijo Hortiales 

Para tener un mayor dimensión puso un ejemplo de cómo se asignan los subsidios a la Comisión Federal de Electricidad (CFE).

Cuando se asigna el subsidio a CFE que son 70,000 millones de pesos se registran tanto en el ramo 23 como en el presupuesto de CFE, dijo en entrevista la especialista que trabajó en Hacienda.

En el ramo 23 se registra como envío y en el presupuesto de CFE como recibido. Pero si se suman tanto CFE como lo del ramo 23, se tendría un subsidio de 140,000 millones de pesos.

Por eso se tiene que hacer un neteo, donde se restan los 70,000 porque solo se enviaron una vez y salieron una vez, porque si no se cuenta doble vez. Entonces, el subsidio de CFE son 70,000 millones de pesos

Hernández Hortiales considera que con los datos de la ASF y aplicando el neteo, el costo de haber cancelado el aeropuerto en Texcoco será por 155,000 millones de pesos. 

Se pagará con impuestos cancelación del NAIM

Para Raymundo Tenorio, economista del ITESM, el error de la ASF fue llamar “costo estimado” y no “cuánto le costará al país la cancelación del aeropuerto”, y lo que es un hecho es que la cancelación del NAIM se pagarán con impuestos. 

En la primera fase de construcción del NAIM se estimaba que tendría un costo de 284,990.7 millones de pesos, de los cuales 9.9% sería pagado con presupuesto y 90.1% con privados, según datos de la ASF. 

Pero el costo se elevó y durante el gobierno de Enrique Peña Nieto se emitió deuda por 6,000 millones de dólares. 

Después, López Obrador anunció la cancelación de este proyecto, con lo que se tenía que pagar a quienes compraron la deuda por 6,000 millones de dólares. 

Pero desembolsar esa cantidad era un impacto para las finanzas públicas, por lo que se decidió  recomprar una parte de esa deuda a los que la adquirieron. 

Para recomprar esta deuda, Hacienda se tuvo que endeudar porque el fideicomiso del Grupo Aeroportuario de la Ciudad de México ya no tenía efectivo, pues ellos habían reembolsado lo de la Fibra E. Entonces Hacienda se endeudó

explicó Tenorio

Lo que le prometió el Grupo Aeroportuario a la SHCP para pagar esa recompra de 2,800 millones de dólares fueron los ingresos futuros de la Tarifa de Uso de Aeropuerto  (TUA) que generará el aeropuerto Benito Juárez. 

“Entonces, al gobierno le costó pedir prestado y también le va a costar al final la cancelación del proyecto porque aún deben 4,200 millones de dólares de bonos vigentes desde 2019 a 2047”, agregó el especialista a EL CEO.

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