Estados Unidos

31 de marzo 2020 | 2:20 pm

El Producto Interno Bruto de Estados (PIB) se contraerá 6.2% durante 2020 en una base promedio anualizada, debido al impacto del COVID-19 en la economía de ese país, según las estimaciones de Goldman Sachs.  

Los cambios en los pronósticos derivan del colapso en el mercado laboral y el número de solicitudes por desempleo en Estados Unidos, que fue mayor a lo anticipado, según el reporte titulado “La parada repentina: Un abismo más profundo un rebote más grande”. 

Hacia el 21 de marzo, las solicitudes semanales ascendieron a 3.28 millones, desde los 282,000 del periodo anterior, según las cifras del Departamento de Trabajo de EU. 

Esto no solo significa (datos) negativos más profundos en el corto plazo, también aumenta el espectro de efectos de segunda ronda más adversos sobre los ingresos y el gasto un poco más adelante,

indicó la institución financiera en su reporte.

No obstante, prevén que el alivio en la política monetaria y en materia fiscal ayuden a contener los efectos de segunda ronda sobre la economía y aumenten el crecimiento hacia el futuro.

Desde el 15 de marzo, la Reserva Federal de EU (Fed) ubicó su su tasa de referencia en un rango de 0 a 0.25%, mientras el paquete de dos billones de dólares fue aprobado la semana pasada para estimular la economía.

Pese a la enorme incertidumbre, Goldman dijo que las cuarentenas y el distanciamiento social deberían reducir fuertemente las nuevas infecciones en el próximo mes. Así, una propagación más lenta del virus y una adaptación de las empresas e individuos “debería preparar el escenario para una recuperación gradual de la producción a partir de mayo/junio”.

Caída de hasta 34% en el segundo trimestre 

Goldman Sachs pronostica una disminución secuencial del PIB real del 34% anualizado para el segundo trimestre, en comparación con su estimación previa de una caída del 24%.

También cambió su objetivo del primer trimestre a una disminución del 9% ante su expectativa previa de una caída del 6%.

Mientras que para el tercer trimestre aumentó su expectativa de un repunte del PIB a hasta 19%, por encima de su estimación anterior de una expansión del 12%.