27 de mayo 2022 | 5:00 am

Banco de México (Banxico) perfila ahora sí un mayor endurecimiento de la política monetaria ante un mayor deterioro de las expectativas por anclar el objetivo de 3%, por lo que en la reunión de junio subiría la tasa de referencia en 75 puntos base por primera vez, según dejan entrever las minutas publicadas este jueves.

A pesar de subir en 300 puntos base la tasa de interés desde junio del año pasado y el esfuerzo del gobierno con la implementación del Paquete Contra la Inflación y la Carestía (PACIC) parece que ahora la preocupación se basa en un desanclaje de las expectativas, e incluso la subgobernadora, Irene Espinosa –que votó por un alza de 75 puntos base en la pasada decisión— advirtió sobre este hecho.

Las expectativas de inflación de largo plazo se ajustaron marginalmente por encima de 3.5% por primera vez desde que se registra su medición. La aceleración de la inflación por encima de lo esperado ha propiciado que los ajustes en la postura monetaria instrumentados en meses recientes hayan tenido un efecto limitado sobre la tasa de interés real

precisó Espinosa Cantellano

Para la subgobernadora de Banxico ya era necesario hacer un incremento de esa magnitud, mientras que del resto de la junta solo un miembro dio argumentos en caso de subir la tasa en 75 puntos base y llevarla a 7.25% y no a 7.0% como actualmente se encuentra.

Este integrante finalmente optó por subir la tasa en 50 puntos base, pero reconoció que de haber subido la tasa en 75 puntos base habría ayudado a contrarrestar el deterioro de las expectativas de mediano plazo y tendría un mayor efecto en el anclaje de las de largo plazo, pero hubiera sorprendido al mercado.

(Con los 50 puntos base) da tiempo para comunicar la posibilidad de un incremento en el ritmo de ajuste monetario

dijo este integrante

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El sentido de los votos de Banxico

Con Espinosa que votó por un alza de 75 puntos base y otro integrante que lo evaluó, solo faltaría un voto de la junta de Banxico para que la próxima alza sea de esa magnitud y de acuerdo con las minutas, el resto de los miembros parece que lo tiene claro: actuar de manera decidida y clara.

Uno de los miembros destacó el ritmo “preocupante” del componente subyacente, siendo el que más responde a la política monetaria.

Además, dijo que el banco central debe operar con predictibilidad para conducir ordenadamente la formación de expectativas de los precios.

La comunicación del banco central debe transmitir claramente que en las próximas decisiones se valorará actuar con mayor contundencia. Es necesario actuar de manera decidida para garantizar que la inflación regrese hacia su meta en el horizonte de pronóstico

dijo este otro miembro.

El otro integrante de la junta advirtió que un desanclaje de las expectativas debe evitarse con acciones contundentes y en cuanto a la comunicación utilizar las herramientas para llevar a la inflación a su meta.

Condiciones extraordinarias como las que se enfrentan pueden requerir de acciones extraordinarias

precisó este integrante.

Según este integrante, la junta deberá actuar con mayor firmeza en sus decisiones, ya que de no tomar las medidas necesarias, las expectativas de inflación de mayor plazo podrían verse afectadas tanto por los elevados niveles de inflación, como por las continuas revisiones a los pronósticos.

Bajo estas declaraciones, parece que la ‘parvada’ de halcones llegó a Banxico, pues serán menos tolerantes a las expectativas de inflación, aunque un miembro perfila una postura ‘paloma’ y que votaría por un aumento a la tasa de referencia en menor grado.

Una postura más ‘paloma’

En contraste, uno de los integrantes reconoció que los niveles de inflación son elevados y aunque urge tomar las decisiones adecuadas para reducir la inflación de manera eficiente con los menores costos para la sociedad, este trayecto debe ser a un ritmo prudente.

Es importante continuar el ciclo de alzas con prudencia y evitando un apretamiento excesivo. (Esto) conlleva mayores costos financieros para toda la economía

dijo este integrante.

También manifestó que no es conveniente subir la tasa objetivo más rápido que la Reserva Federal (Fed) y podría ser hasta imprudente llevar un ritmo más acelerado que de hecho ya perfila un alza de 50 puntos base en su reunión de mediados de junio.

Con la lectura de las minutas parece que la junta se inclinará a un incremento en 75 puntos base en la decisión que se publicará el 23 de junio, por lo que la tasa llegaría a 7.75% y todavía con cuatro reuniones más programadas.

Miguel Moscosa