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Banco de Inglaterra, BoE

7 de febrero 2019 | 8:29 am

El Banco de Inglaterra advirtió que el Reino Unido se enfrenta a su crecimiento económico más débil en 10 años en 2019 y lo atribuyó a la creciente incertidumbre sobre el Brexit y a la desaceleración mundial, pero mantuvo su mensaje de que las tasas de interés subirán si se logra un acuerdo con la Unión Europea.

Mientras otros bancos centrales dicen que se abstendrán de elevar los costos de los préstamos, el Banco de Inglaterra reiteró que a la quinta economía más grande del mundo le esperan subidas graduales y limitadas de las tasas de interés, siempre que se evite un Brexit desordenado, un escenario para el que solo faltan 50 días.

“El crecimiento económico del Reino Unido se desaceleró a finales de 2018 y parece haberse debilitado aún más a principios de 2019”, explicaron los responsables políticos del banco central después de votar por unanimidad a favor de mantener las tasas en 0.75%.

“Esta desaceleración refleja principalmente una actividad más débil en el entorno internacional y los mayores efectos de las incertidumbres del Brexit internamente”, añadieron.

Reino Unido tiene previsto abandonar la Unión Europea el 29 de marzo, pero la primera ministra, Theresa May, está solicitando más concesiones del bloque para lograr que su dividido Partido Conservador respalde el plan.

El Banco de Inglaterra ha dicho anteriormente que el peor de los escenarios del Brexit, que implica una salida sin un acuerdo para un periodo de transición y con una repentina pérdida de confianza en Reino Unido entre los inversionistas extranjeros, podría golpear a la economía más de lo que lo hizo la crisis financiera mundial.

Este jueves, el banco central redujo drásticamente su pronóstico de crecimiento económico para 2019 al 1.2%, muy por debajo del 1.7% que esperaba en noviembre.

Se trata del mayor recorte en sus proyecciones desde el periodo inmediatamente posterior al referéndum sobre el Brexit de 2016 y supondría que Reino Unido registraría su crecimiento económico más débil en los 10 años posteriores a la crisis financiera mundial.

Con información de Reuters